El Círculo Colombiano de Música Contemporánea estrena la obra compuesta por el maestro mexicano Víctor Ibarra en el marco de su residencia artística

El CCMC no se plantea como una asociación de compositores, sino que busca reunir a todo tipo de interesados en el campo de la composición (intérpretes, compositores, directores, gestores, periodistas, investigadores, aficionados, etc.). El concepto aglutinador es el interés común en el estudio, fomento y difusión de la música contemporánea en Colombia.

El compositor Víctor Ibarra, nacido en Guadalajara, México en 1978 ha experimentado, en su vasta formación, tanto en su país natal como en Francia y Suiza, las enseñanzas de maestros como Hebert Vázquez, José Luis Castillo, Edith Lejet, Daniel D’Adamo o Michael Jarrell. Concluye en el 2011 su Maestría en Composición en el Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de Lyon obteniendo el primer premio por unanimidad y el reconocimiento de la fundación Salabert. En su etapa formativa obtuvo las becas de Excelencia Artística del Gobierno Francés, la de la Fundación Boulanger, así como las del FONCA en las categorías Jóvenes Creadores y Estudios en el Extranjero.

Entre los reconocimientos que ha recibido se encuentran: el primer premio del concurso Alea III en Estados Unidos; el primer premio del segundo concurso Auditorio Nacional de Música – Fundación BBVA, el premio del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea en España; el primer premio del concurso Mauricio Kagel, el premio Zeitklang en Austria; el primer premio de la International Composers Pyramid, proyecto organizado entre Inglaterra y Francia; o bien el primer premio del Basel Composition Competition en Suiza. En el 2014 es seleccionado en el 7o Foro internacional de jóvenes compositores del Ensamble Aleph, año en el que igualmente recibe su nombramiento como Miembro Artístico de la Casa de Velázquez – Academia de Francia en Madrid.

Su estilo se nutre de los más variados recursos que perfilan un lenguaje genuino, inmerso en la microtonalidad y con un escrupuloso trabajo armónico que puede resultar laberíntico y hasta obsesivo, acentuado por esa energía rítmica que se convierte en un componente esencial de su discurso o el empleo del virtuosismo instrumental –como una herramienta para generar espacios y dimensiones–. La influencia del Espectralismo francés (que le ayuda a trabajar con una intención colorística y tímbrica, aunque no de forma exclusiva) y el diálogo interdisciplinar que acostumbra a establecer con las artes plásticas, imprimen una huella personal en su trabajo, que aborda desde una claridad en los instintos e ideales compositivos.

• sábado 1ero de septiembre 16:00 hs, Caja Blanca, Universidad Central, Carrera 4 Nro 21-24