Kuraka es el dúo de productores ecuatorianos formado por Andrés Bracero y Diego Benalcázar. Su práctica se sitúa en la intersección entre la etnomusicología, el arte sonoro y la electrónica improvisada en vivo. A partir de objetos sonoros ancestrales, instrumentos andinos y síntesis modular, construyen presentaciones que están a la vez enraizadas en la tradición y orientadas hacia la práctica experimental contemporánea. Kuraka funciona como un laboratorio sonoro para los productores, donde la memoria acústica se transforma en nuevos modos de escucha.
Este proyecto propone un laboratorio sonoro itinerante de tres semanas en Ciudad de México, donde se investigará, a través de la práctica artística, la fusión de sonoridades mesoamericanas con enfoques electrónicos contemporáneos mediante colaboraciones con artistas sonoros y músicos locales.
El laboratorio propone investigar los vínculos sonoros entre los Andes y Mesoamérica, explorando las relaciones históricas y culturales presentes en sus prácticas musicales ancestrales y contemporáneas. A través de una perspectiva decolonial, busca revalorizar las músicas prehispánicas como expresiones vivas que continúan influyendo en la creación sonora actual. Asimismo, promoverá redes de investigación, colaboración e intercambio entre los ámbitos artístico, académico y comunitario, fortaleciendo el diálogo entre tradición, experimentación y patrimonio sonoro mediante el trabajo conjunto con instituciones y comunidades afines.
Este proyecto de Diego Eduardo Benalcazar Vega y Andrés Patricio Bracero Torres ha sido ganador de la convocatoria 2025 del Programa Ibermúsicas en la línea de Ayuda a artistas e investigadores para residencias.
- Del 11 de agosto al 2 de septiembre, Facultad de Música de la UNAM, México

