Título del proyecto: Guitarra Mestiza
Nombre del artista/agrupación: Adrián Montero
País: Costa Rica
Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
Año de convocatoria: 2024
Ciertos proyectos no buscan únicamente interpretar un repertorio, sino proponer una forma de escucharlo. Guitarra Mestiza, del guitarrista costarricense Adrián Montero Moya, se inscribe en esa línea: más que un programa de concierto, se trata de una curaduría sensible que pone en primer plano la condición híbrida —histórica, cultural y sonora— de la música latinoamericana.
Desde la guitarra clásica como eje, Montero articula un recorrido que atraviesa tradiciones y temporalidades diversas. Lo mestizo no aparece aquí como una etiqueta identitaria abstracta, sino como un principio activo: una trama donde confluyen herencias indígenas, africanas y europeas, y que se manifiesta tanto en las danzas folclóricas como en las escrituras contemporáneas. Cada obra funciona así como un punto de cruce entre memoria y reinvención, entre archivo y presente.
En este sentido, Guitarra Mestiza dialoga con una tradición amplia de la guitarra latinoamericana, pero lo hace desde una perspectiva que enfatiza su vigencia. El repertorio —que abarca desde lenguajes históricos hasta composiciones actuales— permite reconocer continuidades, pero también desplazamientos: modos en que los compositores han reinterpretado las raíces para proyectarlas hacia nuevos contextos estéticos. La interpretación de Montero, reconocida por su precisión y expresividad, actúa como mediadora entre esas capas, construyendo una narrativa que conecta la historia musical del continente con sus formas contemporáneas de circulación.
La gira, realizada entre abril y octubre de 2025 con el apoyo de Ibermúsicas, consolidó esta propuesta en una serie de conciertos, clases magistrales y encuentros pedagógicos en cuatro países: Colombia, Costa Rica, México y España. Entre los hitos del recorrido se destacan su participación en el Festival de Música Religiosa de Popayán (Colombia), el ciclo de conciertos de Casa Luthier en España, presentaciones en el Teatro Nacional de Costa Rica y en el Museo de la Música Veracruzana en México, así como su presencia en espacios académicos y formativos.
En total, la gira alcanzó a cerca de dos mil personas entre público general, estudiantes y profesionales, articulando una doble dimensión: artística y educativa. Este cruce resulta central en la práctica de Montero, quien no sólo se ha consolidado como intérprete —con una trayectoria internacional que incluye presentaciones en América, Europa y Asia—, sino también como difusor de la música contemporánea latinoamericana, con especial énfasis en compositores costarricenses e iberoamericanos.
Más allá de los escenarios, la circulación permitió fortalecer vínculos con festivales, salas y agentes culturales, abriendo nuevas posibilidades de colaboración a futuro. En este proceso, el apoyo de Ibermúsicas resultó clave, no sólo como soporte logístico para la movilidad artística, sino como plataforma de articulación dentro del circuito iberoamericano. Como señala el propio Montero, la experiencia le permitió “conectar con artistas de todo el mundo, estrechando lazos y preparando futuros proyectos”, evidenciando el impacto de este tipo de iniciativas en la proyección de propuestas que, como Guitarra Mestiza, buscan pensar la música latinoamericana desde su diversidad constitutiva.

