Título del proyecto: Gira 2025 Ensamble Barroco Orin 415
Nombre del artista/agrupación: Ensamble Barroco Orion 415
País: Argentina
Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
Año de convocatoria: 2024
Los grupos de reinterpretación de música barroca en Argentina ocupan un lugar clave en la recuperación, difusión y resignificación de un repertorio que durante mucho tiempo permaneció relegado frente al canon romántico y sinfónico. Desde fines del siglo XX, ensambles como Capilla del Sol, Ars Instrumentalis, La Barroca del Suquía o Buenos Aires Antigua han impulsado una práctica históricamente informada, incorporando instrumentos de época y criterios interpretativos ligados a la investigación musicológica.
Este movimiento no sólo revitaliza obras de compositores europeos del barroco, sino que también ha sido fundamental para redescubrir el patrimonio colonial latinoamericano, especialmente el de las misiones jesuíticas, integrando una dimensión local y latinoamericana a la tradición barroca. En este cruce entre rigor histórico y creatividad contemporánea, estos grupos configuran una escena dinámica que dialoga con tendencias internacionales a la vez que construye una identidad propia dentro del campo de la música antigua.
En este marco, la importancia del Ensamble Barroco Orion 415 no puede soslayarse. Formado por Elías Gurevich en violín, Marcelo Massun en cello e Igor Herzog en laúd —con arreglos compositivos de Alex Nante—, el ensamble argentino ha estado trabajando articulando pasado y presente, construyendo puentes que buscan el diálogo entre la interpretación de obras emblemáticas del barroco —empleando técnicas filológicas e interpretativas según los tratados del siglo XVIII y utilizando instrumentos con cuerdas de tripa y arcos de época— y buscando la interacción entre esta tradición musical —manifestada sobre todo en las obras de Bach, Vivaldi y Corelli— y dos de los compositores argentinos más destacados de la actualidad: Alex Nante y Gerardo Jerez Le Cam.
La colaboración provista por Ibermúsicas estuvo destinada a solventar gastos de movilidad para la participación del Ensamble en dos conciertos que contaron con gran concurrencia de público —además de una clase magistral—: el primero, realizado en la Sala Huehuecóyotl de la Facultad de Música (FAM) de la Universidad de México (UNAM), y un segundo, en la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario, también de la UNAM y ambos en Ciudad de México. El objetivo central del proyecto fue crear un puente artístico y pedagógico entre Argentina y México, centrado en la música barroca y su diálogo con la creación contemporánea. En particular, los conciertos sirvieron como marco para la presentación del último disco del Ensamble, titulado Prisma, además del estreno de las obras ganadoras de un concurso de composición organizado por la FAM—UNAM en colaboración con el propio Ensamble y la argentina Universidad Nacional de las Artes (UNA).
“Hace 40 años ya tocaba bastante a Vivaldi —cuenta Elías Gurevich, quien actualmente es el primer violín de la Orquesta Filarmónica del Teatro Colón–, pero lo que se tocaba antes no tiene nada que ver con lo que se toca hoy. Cambió el mundo. Cambió mucho la manera de tocar el arco. Ahora, a partir de las revisiones historicistas en la música, todo es distinto. Por ejemplo, nosotros, al incorporar el laúd, buscamos cambiar un poco la perspectiva; así, la música se empieza a ver como un paisaje”. En efecto, tal y como señala Gurevich, lejos de ser un repertorio fijo, la música antigua se redefine constantemente a partir de nuevas miradas interpretativas, donde cada gesto historicista no restaura un pasado inmutable sino que lo reactiva como experiencia viva y en transformación.
En relación a la ayuda proporcionada por Ibermúsicas, el propio Gurevich señala: “Ha sido fundamental. En términos prácticos, nuestro ensamble no hubiera podido desarrollar esta actividad pedagógica musical, sin el apoyo de Ibermúsicas. Sencillamente, no hubiera sido posible”.

