Orquesta EgC (Chile) en el V Festival Internacional Sonamos Latinoamérica de Ribeirão-Preto, Brasil

Título del proyecto: Orquesta EgC en el V Festival Internacional Sonamos Latinoamérica de Ribeirão-Preto, Brasil
Nombre del artista/agrupación: Orquesta Ernesto Guarda Carrasco (EgC)
País: Chile
Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
Año de convocatoria: 2024

“Ibermúsicas es una luz de esperanza que nos ayuda a crecer y proyectar un mejor futuro”. La frase, lejos de ser un gesto retórico, condensa el sentido profundo de la participación de la Orquesta Ernesto Guarda Carrasco (EgC) en el V Festival Internacional Sonamos Latinoamérica de Ribeirão Preto, Brasil, en 2025: una experiencia donde formación, circulación y construcción de identidad musical se entrelazan en un mismo proceso.

Con más de dos décadas de trayectoria, la Orquesta EgC —integrada por niños, niñas y jóvenes del Colegio Bicentenario de Música Juan Sebastián Bach de Valdivia— ha desarrollado un proyecto singular dentro del panorama latinoamericano. Bajo la dirección del profesor, compositor e investigador Alejandro Torres Farfán, el conjunto ha construido un repertorio original que articula la tradición sinfónica con sonoridades propias de las músicas chilenas y latinoamericanas, incorporando instrumentos, ritmos y lenguajes que desbordan el formato orquestal clásico. Esta búsqueda no solo define una identidad estética, sino que también posiciona a la orquesta en un campo más amplio de prácticas que, en América Latina, vienen replanteando las relaciones entre educación musical, creación y territorio.

En este marco, la participación en el V Festival Internacional Sonamos Latinoamérica —una plataforma que promueve el reconocimiento de las músicas de raíz del continente y el diálogo intercultural entre artistas de distintos países— constituyó la octava gira internacional de la orquesta y un paso significativo en su proceso de consolidación. El proyecto contempló inicialmente el financiamiento de pasajes para parte de la delegación; sin embargo, a partir de la articulación de recursos institucionales y comunitarios, fue posible ampliar el alcance de la gira, permitiendo la participación de un conjunto mayor de músicos y docentes.

La gira se desarrolló en noviembre de 2025 e incluyó un concierto previo en Valdivia (13 de noviembre), a modo de instancia de preparación y vinculación con el público local, seguido de una serie de presentaciones en Ribeirão Preto los días 18, 19 y 21 de noviembre, en el marco del festival. La orquesta realizó múltiples conciertos ante audiencias numerosas, además de actividades de mediación y extensión en espacios educativos, reforzando su dimensión pedagógica. En este contexto, la música operó no sólo como performance, sino como herramienta de encuentro entre infancias, culturas y territorios diversos.

Más allá de lo estrictamente artístico, el proyecto puso en juego una serie de dimensiones que amplían su alcance: la perspectiva de género —presente en la convivencia y distribución de roles dentro de la orquesta—, la inclusión de estudiantes con distintas capacidades, el trabajo con infancias y la reflexión en torno a la sustentabilidad, vinculada al contexto ecológico de Valdivia como ciudad-humedal. Asimismo, el repertorio, basado en músicas de raíz latinoamericana y en la integración de elementos de pueblos originarios, permitió establecer puentes simbólicos con otras tradiciones presentes en el festival, reforzando un sentido de pertenencia regional.

En términos de proyección, la experiencia generó nuevas redes de contacto con músicos, festivales e instituciones, habilitando la planificación de futuras giras —entre ellas, un nuevo recorrido por Brasil proyectado para 2027— y consolidando vínculos que exceden la temporalidad del evento. Este tipo de circulación, sostenida en el tiempo, resulta fundamental en un contexto donde las oportunidades de internacionalización para proyectos formativos latinoamericanos son limitadas.

En este escenario, el apoyo de Ibermúsicas se vuelve estructural. No solo por el financiamiento de la movilidad, sino también por su capacidad de activar procesos más amplios de desarrollo artístico, educativo y comunitario. Tal como sintetiza el propio equipo: “Ibermúsicas es un pilar fundamental, ya que son muy pocos los proyectos de salidas internacionales para chilenos”. En la experiencia de la Orquesta EgC, ese apoyo no solo hizo posible una gira, sino que contribuyó a consolidar un modelo de trabajo donde la música se configura como espacio de formación, creación y proyección colectiva en el ámbito latinoamericano.