Etiqueta: Ajudas para a mobilidade de músicas e músicos
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“Selvanegra” (México)
El ensamble mexicano, “Selvanegra”, realizó una gira por Colombia. Debido a la situación sanitaria global, el proyecto se concretó en 2021 en las ciudades de Medellín, Cali y Bogotá donde se ofrecieron tres conciertos y tres talleres sobre música mexicana. El ensamble “Selvanegra” está constituido por Vania Benítez (voz), David de la Rosa (saxo), Maxym González (saxo), Antonio Palmerín (bajo) , Abraham Flores (piano) y Enrique Luna (batería).
“Selvanegra surgió como un ensamble gracias a que comencé junto con el compositor Enrique Luna una exploración sobre música afro caribeña cuando cursábamos nuestros primeros años de Licenciatura en Jazz en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura de México” dice Vania Benítez. “Una de las pasiones que logré depositar en este ensamble, que para mí funciona como un laboratorio de composición, es la exploración de la música de la Costa Chica del Pacífico Sur mexicano que como género se ha vuelto uno de los predominantes en mi trabajo como compositora y arreglista en el ensamble”.Concierto y Taller de música Mexicana en el Centro de Desarrollo Cultural de Moravia. La primera ciudad visitada fue Medellín en el departamento de Antioquia. El Centro de Desarrollo Cultural de Moravia fue un proyecto de prácticas comunitarias en el barrio popular de Moravia en donde conviven proyectos de memoria barrial, historia oral y educación musical para niños y adolescentes . Este centro es uno de los más importantes de Colombia por la extensa participación de la comunidad circundante en las actividades culturales y artísticas. El concierto se realizó el 26 de noviembre del 2021 con entrada libre y abierto a todo el público. El taller de música Mexicana y composición se llevó a cabo en las instalaciones del centro previo al concierto. Se abordaron temas sobre composición lírica, instrumentación, dinámicas rítmicas y orígenes de la música de la costa del Pacífico sur.
Concierto y Taller en el Centro Cultural Santiago de Cali. La segunda ciudad visitada por Selvanegra fue Cali en el departamento Valle del Cauca. El Centro Cultural de Santiago de Cali es uno de los recintos artísticos más activos en Colombia. La cultura del Pacífico colombiano es uno de los exponentes más presentes en la vida artística caleña. El concierto en este recinto se llevó a cabo el 3 de diciembre del 2021. También se realizaron dos talleres de música mexicana y composición los días 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2021 en el Salón Madera.Concierto en el Teatro La Media Torta. El Teatro La Media Torta es un recinto en Bogotá que alberga músicas tradicionales y populares de Colombia. Los denominados ‘tortazos’ son conciertos colectivos de agrupaciones que se dan una vez al mes.“Para nosotros era imperativo compartir la música que hacemos puesto que sentimos que refleja el trabajo del jazz joven en México. Existe un interés de explorar músicas tradicionales de América Latina a través del jazz y la composición. Es por ello que quisimos compartir música mexicana que viene de otros contextos que no son la música del Golfo de México que suele ser mucho más popular. En Colombia la identidad del Pacífico es muy clara en su cultura y su música y el contacto con estas manifestaciones hizo detonar en mí la pregunta por la identidad del Pacífico Suroeste y las músicas que la componen”.“Para mí, llevar talleres es invitar a que las personas participen de nuestra música. Actualmente el jazz tiene un perfil académico claro y reconocido en el ámbito de la educación musical. Sin embargo es de nuestro interés despertar la curiosidad por la música en los asistentes compartiendo herramientas de composición y análisis musical. Partimos de la idea de que todas y todos podemos cultivar la labor de componer música desde nuestros intereses y discursos personales”. “En términos de enseñanza musical lo más importante en los talleres fue compartir el contexto de la música de la Costa Chica del Pacífico Sur. Se compartieron ejemplos de la música tradicional del suroeste y técnicas de composición para abordar la poesía de este género. En la segunda parte del taller se explicaron algunas estructuras poéticas para provocar la composición de un tema de forma grupal. En uno de los talleres que tuvimos en el Centro Cultural Santiago de Cali una mujer que se interesaba mucho por la música tuvo la oportunidad de asistir. La clase transcurrió con contextualización y posteriormente llegamos a la fase de creación poética. Ella nos compartió una canción que había compuesto previamente pero no había tenido oportunidad de encontrar la música adecuada para su poesía. En la segunda sesión del taller dedicamos un momento para musicalizar su canción y ella pareció muy contenta por el esfuerzo colectivo”.
Para nosotros Ibermúsicas fue una enorme oportunidad para compartir nuestra música en otros contextos. Es la posibilidad de explorar nuestra propia música y nuestros propios sonidos para compartirlos por primera vez internacionalmente. Ibermúsicas nos permitió no sólo viajar para dar una serie de conciertos en Colombia sino que facilitó la logística para que un ensamble mexicano joven tuviera cabida en espacios públicos. Ibermúsicas es también un gran incentivo para que ensambles trabajen la divulgación y la comunicación comunitaria de la música. En ese sentido, es un Programa que favorece la creación de redes y vínculos que pueden tener un impacto en la vida creativa de alguien viviendo en Iberoamérica -

Afrodisíaco (Panamá)
Afrodisíaco de Panamá, integrado por Tatiana Ríos y Miroslava Herrera, realizó junto a Comprovisation Project de Chile un intercambio musical y cultural que dio como resultado dos nuevas versiones de “Deja la vida volar” de Víctor Jara y “Desapariciones” de Rubén Blades .Allá por el 2014, las amigas de la infancia Tatiana Ríos y Miroslava Herrera se juntaron para hablar de música. Compartieron sus inquietudes en cuanto a la afro panameñidad y fue entonces cuando se les ocurrió tomar los cantos tradicionales de tambor y voz de Panamá, llamados tamboritos, y fusionarlos con elementos contemporáneos. Se propusieron la misión de destacar los valores de la cultura afropanameña: comunidad, diversidad y osadía. Su lema es “Sin raíz no hay país”.
Idearon un plan para demostrar la potencia de los tambores de origen africano de Panamá. Escribieron la canción “Viene de Panamá” y la inscribieron en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. Concursaron en 2016 y ganaron el premio a la mejor canción folclórica. Esta experiencia las impulsó para grabar un álbum que incluyera a “Viene de Panamá” dentro de un recorrido por el tiempo y el espacio que mostrara la experiencia negra en Panamá. Con la fórmula de actualizar los cantos antiguos y transformarlos en un mensaje actual, compusieron nueve temas adicionales y fueron nominadas a los Grammys Latinos en la categoría de mejor álbum folclórico en 2018. Realizaron presentaciones en Marruecos, España, México y Estados Unidos.

Segunda noche de celebación del Verano del Canal 2017. Participaron el grupo Los Beachers y la puesta en escena del musical La Historia nos Conecta, obra compuesta para la inauguración de las nuevas esclusas del Canal de Panamá el 26 de junio de 2016. Afrodisíaco trabaja con ritmos afropanameños tales como el atravesao, el bullerengue, el congo, el norte, la ciénaga, entre otros. Estos ritmos guardan relación con la diáspora africana en el istmo. Narran en sus letras la experiencia de la asimilación, la vida y la muerte y la construcción de una identidad nacional. Las composiciones de Afrodisíaco emplean la mejorana (pequeña guitarra de cinco cuerdas), el violín y los tambores de cuña panameños. Los ritmos afro nacen a partir de claves de comunicación que los esclavizados desarrollaron para comunicarse y vencer las barreras lingüísticas entre ellos: los secuestrados de África provenían de orígenes muy diversos y las claves de ritmo fueron las primeras maneras de establecer las alianzas para sobrevivir como grupo. Afrodisíaco sostiene la tesis de que los ritmos afro conforman la base de todos los ritmos del nuevo mundo: es evidente la maternidad africana en la salsa, el merengue, el reggaeton, el tango, el rock, el jazz.
Justo antes de la pandemia, Afrodisíaco había proyectado viajar a Chile a un encuentro con Comprovisation Project (Escuela Moderna), pero tuvieron que adaptar el proyecto y hacer viajar a las canciones. Con la colaboración de FolkLab Studio se decidió que se harían dos canciones: una panameña chilenizada y una chilena panameñizada. Trabajadas a distancia, las dos canciones estuvieron listas a principios del 2021. “Desaparecidas”, la canción panameña adaptada por Comprovisation Project es una versión de “Desapariciones” de Rubén Blades que habla acerca de la violencia machista y honra a las víctimas de Panamá y Chile. La segunda canción es “Deja la vida volar” de Víctor Jara. La misma fue adaptada por Afrodisíaco a la sonoridad del ritmo atravesao característico de la región central del istmo.
El piano magistral de Luciana García fue la base de la creación de la nueva versión. Ella es una talentosa pianista egresada de la Escuela Moderna de Chile. Orión Morales, educador musical, guió el proceso colaborativo. Eric Blanquicet entrega en la percusión un ritmo atravesao muy sensual marcando el bajo hondo de Ariel “Chombin” Turner. Para aportar a ese sabor panameño, el proyecto invitó a la violinista Chelín Núñez a sumar su interpretación. El ingeniero de sonido Vicente Ríos dio los toques mágicos en la mezcla. El lanzamiento de “Deja la vida volar” está acompañado de un producto audiovisual realizado por Luís Cantillo. La gráfica que representa esta versión de “Deja la Vida Volar” fue creada por la artista Jennifer Morales.
Fue un trabajo de tres meses con reuniones virtuales entre los músicos, llamadas telefónicas y horas de grabación en estudio en ambos países. Fue una experiencia gratificante por lograr apegarnos a la agenda de trabajo y ver resultados consensuados. Fue muy gracioso ir superando las diferencias culturales entre Panamá y Chile y descubrir en el proceso de creación, los puntos de encuentro entre Panamá y Chile.
Ibermúsicas ha representado para Afrodisíaco la oportunidad de interactuar con audiencias a las que no teníamos acceso y de crear piezas musicales y documentales. La primera vez que obtuvimos un fondo, lo invertimos en llegar a los F.A.R.O.S. de cultura de la Ciudad de México y fue un experiencia enriquecedora que superó nuestras expectativas. En el año 2019, apenas un par de meses antes de la pandemia de la covid19, obtuvimos nuevamente el fondo de movilización y adaptamos el plan de visitar Chile por un encuentro virtual muy fructífero que resultó en un dos canciones poderosísimas, un documental y lazos muy fuertes con jóvenes artistas chilenos. Este impulso de recursos y fe nos dio chance para madurar como artistas y exigirnos siempre el mejor esfuerzo.
- Deja la vida volar: https://youtu.be/
oQzQHEoOEk8 - Desaparecidas: https://youtu.
be/OD8ynxl9ylg
- Deja la vida volar: https://youtu.be/
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Túumben Paax, sexteto vocal femenino (México)
Túumben Paax (Música nueva, en maya) es un ensamble vocal único por su género y formato. Está compuesto por seis cantantes profesionales que ofrecen nuevas experiencias sonoras. Con sede en la Ciudad de México, fue fundado en el año 2006 por Lucía Olmos y está integrado por músicas egresadas de las principales escuelas del país. Ha sido dirigido por Arturo Valenzuela, Samuel Pascoe, Jorge Córdoba, Jorge Cózatl y actualmente por el maestro Rodrigo Cadet.
Ha realizado giras por Italia, España, Japón, China, Corea del Sur, Guatemala, Colombia, Argentina, Costa Rica y Estados Unidos.
Túumben Paax se ha destacado por ser una agrupación pionera en su género y formato en México, su objetivo principal es promover la composición de música vocal contemporánea creando un estrecho vínculo entre el proceso creativo y la interpretación de las obras.

A la fecha han realizado el estreno mundial de más de 40 obras compuestas especialmente para la agrupación por compositores mexicanos y extranjeros como Gabriela Ortiz, Germán Romero, María Granillo, Jorge Córdoba, Hébert Vázquez, Arturo Valenzuela, Francisco Cortés, Cesare Valentini y Alberto Balzanelli, entre otros; incluyendo la comisión y estreno mundial de Marea Roja, ópera de la compositora Diana Syrse que aborda el tema de los feminicidios en México, en una producción del Centro Nacional de las Artes. Con apoyo del FONCA ha realizado dos producciones discográficas “Ríos de Evolución” y “Túumben Paax, décimo aniversario” con obras de compositores mexicanos, principalmente.
Han sido ganadoras de las ayudas de Ibermúsicas en dos oportunidades, en la convocatoria 2013 y en la convocatoria 2019.
Integran Túumben Paax: Lucía Olmos, soprano y directora general; Lorena Barranco, soprano; Carmen Contreras, soprano; Itzel Servín , Mezzosoprano; Julietta Beas, Mezzosoprano; Mitzy Chávez, mezzosoprano y Rodrigo Cadet, director artístico.
Lucía Olmos, Lorena Barranco y Mitzy Chávez conversaron con Ibermúsicas sobre su experiencia como beneficiarias del Programa.
Hablaron sobre las posibilidades que se abrieron para la agrupación en las dos oportunidades en las que fueron beneficiarias de Ibermúsicas.
La ayuda de Ibermúsicas abrió para nosotras la posibilidad de concretar uniones entre los países iberoamericanos. Cuando la tuvimos por primera vez, fue en el año 2014. Hicimos una gira por nueve ciudades de Argentina con conciertos casi todos los días. Sin el apoyo de Ibermúsicas no se hubiera podido realizar la gira. Una de las cosas más caras que hay que cubrir en una gira es el transporte. No es lo mismo presentarse por cuenta propia que hacerlo contando con el apoyo de instituciones como Ibermúsicas y el Instituto Nacional de Bellas Artes de México. (Lucía Olmos).

El trabajo con Ibermúsicas ha sido muy importante en esa primera vez y ahora, habiendo tenido que trabajar en el marco de la pandemia, nos dio una nueva proyección, porque incluso se pudo abrir a más lugares, a más personas y a más países que originalmente no estaban contemplados. Iba a ser una gira solo por Ecuador y Colombia y al final resultó que terminamos involucrando a muchos países, y ahora tenemos más conexiones. Incluso más de las que teníamos originalmente. En gran parte fue trabajo nuestro pero también he de decir que Ibermúsicas tuvo muchísima flexibilidad para propiciar la adaptación de los proyectos. (Lucía Olmos).
Al tener que trabajar en tiempos de pandemia y reclusión, así como muchas cosas no pudieron realizarse, también se propiciaron nuevas oportunidades.
Fue una oportunidad de aprender algo diferente. Por ejemplo, a armar un taller de esta magnitud, hacia tanta gente, nos confrontó a nosotras mismas a trabajar mejor, a buscar la mejor manera de que nos entendieran, buscar lugares para poder ensayar, buscar espacios para trabajar incluso por zoom o por otros medios digitales para poder coordinarnos y poder llegar hacia el público, y dar cursos y cantar y dar conciertos. Con todas las medidas de seguridad, pero nunca dejamos de trabajar. Fue un trabajo en equipo muy arduo, muy enriquecedor. Yo creo que nos pone ahora en otro espacio, en otro lugar dentro de la música incluso. (Lorena Barranco)
Terminamos ensayando pues en estacionamientos, en la azotea, en patios, buscando los lugares abiertos. Lo hicimos justo en los momentos más álgidos con cifras muy altas de contagios y demás, entonces era cubrebocas y espacios abiertos con todo lo que eso implica. Las grabaciones, sí, ya las pudimos hacer juntas. (Mitzy Chávez)

La mayoría, de los foros, de los programadores, de los ciclos, o sea, toda la actividad musical fue cancelada. Se cancelaron muchísimas cosas. Pero qué bueno que se mantuvo Ibermúsicas, qué bueno que se pudo hacer esto. Todo el mundo se tuvo que ingeniar en general. Nosotras hubo un punto en que empezamos a ensayar por zoom y era dificilísimo porque grabábamos las voces, yo grababa mi voz y se la mandaba a la otra y así. Con respecto al primer curso que impartimos, que fue el de los Coros Vocacionales, ¡Estuvo increíble! ¡La cantidad de gente! ¡De toda Sudamérica y Centroamérica! Que vinieron, que se inscribieron, que tomaron el curso, fue increíble, y la verdad es que de otra manera no hubiera podido ser posible. La gente, súper agradecida, súper interesada, súper comprometida. La verdad es que el resultado de ese curso fue increíble y definitivamente fue porque se mantuvo el programa. (Lucía Olmos)
Y también, en medio de todo el caos que generó la pandemia, fue un oasis para muchos el hecho de aprender de fonética, de canto, de dirección, de gestión y aparte vernos, conversar y estar en la misma sintonía de preocupación anhelando que esto acabe, con ansias de hacer música y de seguir adelante también. (Mitzy Chávez)
Fieles a su compromiso de incentivar la creación de nuevas obras y de estrenarlas, siguieron trabajando en pos de ese objetivo.
Hicimos dos talleres. Uno destinado a Coros Vocacionales y el otro, un Taller de Composición destinado a músicos avanzados. De ese taller se seleccionaron a seis participantes activos que compusieron seis miniaturas. Era un taller dirigido a un público muy específico. Tanto los participantes activos, que fueron los que compusieron, como los participantes oyentes, tenían muchas dudas porque componer para la voz es una cosa muy particular. Tiene varias cosas que hay que tomar en cuenta. Depende del color, del tipo de voz, de la forma en la que vas a llegar al agudo para que sea más fácil, o si hay algún efecto. (Mitzy Chávez)
Aprendimos a seguir y ¡logramos estrenar seis piezas! Seis obras. (Lucía Olmos)
En cuanto al encargo y estreno de obras, siento que este ha sido justo el trabajo fundamental de Túumben. Y ese es como su plus, su distinción. Yo creo que el noventa por ciento, quizás noventa y cinco por ciento de las obras que se cantan en el grupo, han sido escritas para nosotras. Y esto es así desde que el grupo se fundó hace quince años. Yo detecté una necesidad que había, la de tener un grupo vocal de música contemporánea. Porque hay más grupos como ensambles instrumentales de otro tipo que hacen música contemporánea pero en relación con la voz es habitual que haya un cierto prejuicio por ejemplo con respeto a las técnicas extendidas “¿esos ruidos que son?”. Había una necesidad importante de conformar un grupo así. Y en cuanto el grupo surgió yo me presenté ante algunos compositores del Foro Internacional de Música Nueva diciéndoles “Hola, yo soy tal y tengo un grupo…” Y así fue como Rodrigo Valdez Hermoso me presentó a todos. Él no nos conocía pero dijo “¡Mira, ella es Lucía, tiene un grupo y son excelentes!” Él nos dio el primer impulso. Yo estaba yendo a todos los concursos, conciertos, del foro y conocí a todos los compositores. Entonces, a partir de ahí pudimos comisionar las primeras diez obras, que eran de cinco compositores ya reconocidos y cinco nuevos. Y con ese material se grabó nuestro primer disco y nos empezaron a conocer. A la fecha, además de continuar comisionando obras, nos pasa que un compositor nos dice “quiero componer para ustedes” o “aquí está la obra que les hice”. Y creo que ese ha sido en gran parte el trabajo más importante que ha hecho Túumben Paax, porque antes de eso no había obras con esta adaptación específica de sexteto vocal femenino. Ahora ya suman un poco más de cincuenta obras que han sido escritas para nosotras en estos quince años. Son como tres obras más o menos por año.(Lucía Olmos)
Túumben está ofreciendo un lugar. Si tú eres un compositor y tienes ganas de componer alguna obra vocal dices, “¿A dónde la llevo? ¿A quién se la doy?” Entonces esa es también la importancia del ensamble, que ha sido finalmente como un foro, como un lugar, a donde tú puedes ir como compositor. (Lorena Barranco)
El trabajo junto al maestro Rodrigo Cadet lleva al grupo a su punto de máximo rendimiento..
Nuestro director, Rodrigo Cadet, es un gran músico, es alguien realmente excepcional, entonces está siempre ocupado mentalmente. En la música, en los sonidos, en ver cómo ayudarnos también. Es muy sensible con nosotras. Tiene una gran comprensión. Nunca hay una molestia, al contrario, yo creo que es un equilibrio y nos ayuda muchísimo. Siempre en los ensayos, además de que tiene un oído grandísimo (Lucía Olmos)
Y no se le pasa ni una, es muy, muy cuidadoso, de las sonoridades, de las afinaciones, del balance, de las notas. Entonces cada ensayo con él es hasta corto, se va rápido porque hay muchas cosas que tiene en su cerebro.Trae tantas ideas… y lo quiere de tal manera y te ayuda, y te dice cómo, es muy quisquilloso en ese aspecto pero yo creo que hace que el grupo suene muy distinto ahora. (Mitzy Chávez)
Por último, nos hablaron sobre la relación con el público y el compromiso con en el tiempo que nos toca vivir.
Yo en lo personal he visto que la reacción del público, siempre sin excepción, es favorable. Hay siempre un oído crítico en los músicos que se dedican a estas corriente artística, que están asombrados de la sonoridad del grupo, de las cosas que puede hacer una voz humana en cuanto a técnicas extendidas, esas enarmonías, hacer vocalizaciones, también ruidos y lo musical que puede hacer la voz humana es siempre algo que asombra, incluso a los que saben. Incluso hay compositores que también se atreven a escribir cosas muy extremas para nosotras, pensando que lo podemos hacer ¡y le buscamos la manera! Pero también la gente que no se dedica a oír este tipo de música porque… ¡No nos están educando! No hay tanta educación musical contemporánea. Estamos siempre en las escuelas con Bellini, con Mozart, con Haydn. Incluso cuando oyen esta música, yo veo cómo el público se divierte, se asombra, abren sus oídos. Y es como ir a un museo, y ver una gama de colores en una sola exposición El público va a oír algo que les llena de colores el cerebro. De sabores incluso. Es una gama impresionante que nunca deja un mal sabor de boca. (Lorena Barranco)
Una anécdota de hace muchos años, cuando Túumben apenas había empezado, tuvimos una primera beca del gobierno de la ciudad de México que se llamaba “Actos por Todas Partes” y significaba llevar conciertos a lugares donde generalmente no hay, o a lugares más alejados, como la periferia de las ciudadelas. Y estábamos en una delegación lejecitos donde en la plaza pública habían montado un escenario. Estábamos nosotras esperando el concierto y tenían un sonido con una mega bocina, poniendo de fondo musical cumbias “¡Vengan todos al concierto de Túumben Paax!” Y nosotras ¿Qué van a pensar cuando nos oigan? ¿Qué vamos a hacer? estábamos muy nerviosas, obviamente no íbamos a cantar cumbias. Entonces la gente empezó a escuchar la música y se quedó como… “¿qué pasa? ¿qué está pasando?” Nosotras también les explicábamos de qué trataba la música y demás. Al final no se fue nadie, se quedaron al concierto, escucharon con atención y eso fue muy bonito. La recepción fue muy buena. (Lucía Olmos)
Hay obras de todo. Obras que son más experimentales y otras que son bastante tonales y más cercanas a lo que normalmente estamos acostumbrados. Es decir, el panorama es muy amplio. Además, las temáticas que abordamos. También hemos abordado muchas obras que hablan sobre feminicidio, lamentablemente es algo que sucede, sobre cosas dolorosas como asesinatos o como las muertes de Ciudad Juárez que son cosas que nos duelen, que nos tocan. Es así, la música habla también. Habla de lo que está pasando y no podría ser de otra forma. Si no fuera así creo que estaríamos en un desfase, social, artístico. Entonces al final, también, es un instrumento. La música es un medio para decir muchas cosas. Es una forma de decir lo que está sucediendo. (Lucía Olmos)
Nos decía Javier de Córdoba, uno de los primeros directores que tuvimos, “a lo mejor otras músicas de otras épocas pueden hablar de paisajes o de cosas lindas, pero lo que nos toca hablar ahorita también son otras cosas que pueden ser no tan bonitas pero que se tienen que hablar.” (Lucía Olmos)
Túumben le da vida a los compositores, a la música de la gente viva, para que no se quede ahí guardada, que se haga, que se promueva, que la conozca el público, y también ayudados por instituciones como Ibermúsicas para poderlo llevar a cabo donde se pueda, A más alcance del público, mejor, así le damos vida a muchas cosas que hay que comunicar con la música. (Lucía Olmos)
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Laura Peralta y Adriana Lubiz (Argentina)
El proyecto “Coplas y Charango” surgió del deseo por parte de Laura Peralta y Adriana Lubiz de presentar un material de investigación musical realizado en paralelo a sus desempeños como intérpretes, creadoras y docentes. Con una extensa trayectoria, el dúo de charango y canto fue invitado a participar desde el Centro Cultural Pablo de Torriente Brau en su 29ª edición a la Feria Internacional del libro de La Habana para presentar: “El charango argentino. Caminos de sonidos y colores…”, libro de investigación publicado por Adriana Lubiz y el CD triple “Por Aisito. Recopilación de coplas y tonadas del norte argentino” que Laura Peralta editó a comienzos de 2020.
El Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau es una institución cultural independiente, sin fines lucrativos, que ha creado programas y espacios de difusión y debate relacionados con la memoria, la historia oral, el testimonio, las artes plásticas, el arte digital, la nueva trova cubana, inspirándose en el legado histórico y literario de Pablo de la Torriente Brau y apoyándose en las nuevas tecnologías de comunicación y creación artística.

“Nuestra gira por Cuba con el proyecto “Coplas y Charango” se inicia a partir de la generosa invitación del Centro Cultural Pablo de Torriente Brau que incluyó nuestra presentación en sus actividades culturales en La Habana y en su stand en el Feria Internacional del Libro, y al mismo tiempo auspició la gira por las ciudades de Santa Clara, Matanzas y Cienfuegos. Participamos en el Patio de la trova, dentro de la programación de este espacio de la Feria del Libro y además de las actividades en el stand del Centro, salimos de los límites formales de La Cabaña, donde se desarrolla la feria, en la presentación del libro ‘La Habana de Pablo’, coeditado por ediciones Memoria del Centro Pablo de la Torriente Brau y ediciones Boloña, Oficina del Historiador de La Habana”.
El libro “Caminos de sonidos y colores… ¡Charango Argentino!” es el resultado de una beca de investigación otorgada por el Fondo Nacional de las Artes y luego profundizada como Tesis de Licenciatura de Folklore de la UNA (Universidad Nacional de Artes), que resume muchos años de investigaciones tanto bibliográficas como sonoras y de campo sobre el ingreso y la dispersión del charango en el territorio argentino. En sus trece capítulos recorre desde la historia del instrumento, la construcción, los intérpretes y el repertorio hasta la enseñanza y la inserción del charango en distintas ramas del arte. Es una edición independiente que cuenta en su prólogo con palabras de tres de los representantes más importantes del charango en la Argentina como lo son los Maestros Jaime Torres, Toro Stafforini (docente – músico) y Chiquito Rodríguez (constructor – músico).
“El inicio de la gira fue literalmente al bajarnos del avión, en la Peña de la Pupila Asombrada, que comandan Iroel Sánchez y Fidel Díaz Castro y resulta del desprendimiento de su programa de TV. En Santa Clara hicimos una presentación de la Sala Margarita Casallas, del reconocido centro cultural El Mejunje con la joven trovadora cubana Yeni Turiño como anfitriona. Los Novo, músicos creadores de La Trova de la Guardia, nos recibieron en Cienfuegos para el festejo de su aniversario en el Patio de los Jardines de la UNEAC. En Matanzas, invitadas por el trovador Carlo Fidel, participamos de su peña La Canción al Centro en la Sala de conciertos José White. En esa edición, y atento a nuestra participación, convocó a un intercambio musical con mujeres cubanas de la música y las letras”.
El cd triple “Por Aisito. Recopilación de coplas y tonadas del norte argentino” es un trabajo de más de diez años de viajes por siete provincias del norte argentino para la compilación e investigación del cancionero de tradición oral, coplas y tonadas acompañadas generalmente por la percusión con caja. Con dos becas del Fondo Nacional de las Artes para recopilación de audios, la edición se concreta con el apoyo del INAMU (Instituto Nacional de la Música) y de la Secretaría de Cultura de la provincia de Salta, poniendo en valor y legitimando músicas, en este caso coplas, tonadas y formas melódicas que integran un cancionero de tradición oral.
“El programa Ibermúsicas nos posibilitó solventar los gastos de los traslados aéreos para poder hacer esta gira en Cuba. Saber que, institucionalmente, existen planes o estrategias que no son otra cosa que acciones políticas de puesta en valor del arte y donde les musiques somos considerados trabajadores de la cultura hace que podamos pensar en futuros proyectos, sobre todo, teniendo en cuenta la situación de la pandemia que profundiza las diferencias y que les trabajadores de la cultura estamos sin posibilidad de trabajar”.
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Benjamín Walker (Chile)
Durante los primeros días de enero en 2020 se llevó a cabo una nueva edición del Festival Serenadas en la Paloma, Uruguay, en la que participó, junto a más de quince artistas provenientes de distintos países de Latinoamérica, el músico chileno Benjamín Walker. Cantautor y guitarrista, nacido en 1992 en Santiago, Chile, cuya propuesta artística transita entre la trova, el folclore, el pop y el folk.
“Fue una experiencia muy enriquecedora participar del Festival Serenadas, tanto porque el contexto costero del pueblo de La Paloma genera una disposición muy empática y cercana de la audiencia con los artistas, y porque precisamente uno de los puntos fuertes del Festival es generar una importante red de contacto entre cantautores y cantautoras de toda Iberoamérica, posibilidad que se hizo efectiva y a la fecha ya se ha traducido en colaboraciones ya publicadas con colegas que conocí en esta instancia, además de invitaciones a diversos festivales del circuito”.

“Desde hace más de diez años, cientos de músicos, actores, artistas plásticos, poetas e intelectuales de toda Iberoamérica confluyen durante una semana en una pequeña playa al este de Uruguay”, afirma Adriana Pugliese. Y agrega: “Cuando el mar se encuentra con la tierra pasa algo nuevo y extraño”. La frase, del novelista inglés J.G. Ballard bien podría dar cuenta de tantas cosas especiales que ocurre aquí, en nuestras playas y con nuestras comunidades. El Festival Serenadas es, sin dudas, una de esas cosas. Se trata de un encuentro protagonizado por la canción de autor, donde participan músicos de distintos lugares de Iberoamérica. Los organizadores del festival cuentan que la idea nació a partir de que los Hermanos Drexler asentaran profundas raíces en las costas Rochenses. “Me enamoré del Club y del entorno humano que abriga cada encuentro musical”, expresó Daniel Drexler cuando participó como invitado de honor en los festejos del 116 Aniversario de La Pedrera, realizados en su Club Social.
“Lo que particularmente me gustó es que el Festival genera momentos fuera del cronograma oficial donde los artistas pueden convivir de forma espontánea, dejando que sus intereses personales guíen las actividades, eso devino en prolongadas sesiones de improvisación entre diversos géneros de la cantautoría continental, interpretación de repertorio conocido por todos en colaboración y principalmente la posibilidad de estrechar lazos profesionales”

Cuando contaba tan solo con 21 años Benjamín Walker grabó su primer disco llamado “Felicidad”, valiéndose del premio Artista revelación en la primera edición de los “Premios Pulsar” de año 2015, los más importantes de la industria musical chilena. Para julio del año 2017, Walker publicó su segundo álbum “Brotes”, producido por su colega Javier Barría. Esta segunda entrega discográfica, mostró una evolución madura del cantautor, con un sonido más propio y homogéneo, ligado a su sello acústico. Este nuevo álbum fue muy bien recibido por la prensa y crítica especializada. Con este segundo disco, recibió nominación como “Mejor Cantautor” en los “Premios Pulsar 2018”. Cerró aquel año como telonero de la gira del músico argentino Pedro Aznar en la celebración de sus 35 años de carrera. El 20 de septiembre, la Academia Latina de la Grabación, Latín Grammy, anuncia los nominados a su 19 entrega anual de Premios, considerando sólo a dos chilenos, Mon Laferte en la categoría “Canción del Año” y Benjamín Walker en la categoría “Mejor Nuevo Artista”. En febrero de 2019 participó del “Festival de la canción de Viña del Mar 2019”, representando a Chile en el género folclórico con la canción “Y Arderán”, obteniendo el segundo lugar. Durante el Festival Serenadas 2020, el músico procuró en primer lugar mostrar un repertorio variado para dar una pincelada general de cómo es su música. En segundo lugar, tocó algunas canciones atingentes al contexto de revuelta social que se estaba viviendo en Chile en esos momentos para generar consciencia regional a través de la música.
“En una geografía tan lejana a las grandes industrias del espectáculo y las artes, que están en el hemisferio norte, la existencia de Ibermúsicas es de vital importancia para los artistas que vivimos en el cono sur teniendo una barrera de entrada a la exposición de nuestro trabajo tan grande y evidente. Sin duda hace una diferencia enorme en el desarrollo de nuestro trabajo y el bien que genera esto a la creación de identidad y cultura. Sin ir más lejos, el Festival me permitió colaborar con mi colega To Brandileone, de San Pablo, Brasil, el cual es un mercado musical muy ajeno al chileno y al que difícilmente podemos acceder por las barreras lingüísticas y geográficas. To hizo una traducción al portugués de mi canción “Florecen”, la cual ya está publicada en todas las plataformas de streaming y que sirvió para tener un primer acercamiento al mercado brasileño, además de diversas invitaciones a otros festivales de circuito que no se pudieron concretar por la circunstancia pandémica, pero que definitivamente dejó tendidos importantes lazos”.
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Alejandro Balbis y “La Gaditana que Volvió” (Uruguay)
El reconocido músico uruguayo Alejandro Balbis junto a Nicolás Assandri, presentaron su proyecto ante Ibermúsicas con el objetivo de llevar al Concurso del Carnaval de Cádiz 2020 en el mítico Teatro Falla una comparsa con impronta murguística uruguaya.
Con la firme convicción de que el carnaval es siempre una herramienta para el pueblo, “Tirando la Bohemia” nace a partir de la iniciativa de Nicolás Assandri y Alejandro Greder de crear una murga uruguaya residente en Madrid, en el año 2013. El proyecto fue desarrollando solidez y profesionalidad durante estos años, llevando a la agrupación a participar en destacados eventos del ámbito carnavalero internacional.

La propuesta de llevar la murga uruguaya a Cádiz surgió, según cuenta Nicolás Assandri, luego de haber visitado varias veces la ciudad durante su carnaval junto a otros murguistas. Tras adquirir un conocimiento profundo de sus distintas categorías, chirigotas, comparsas, coros y cuartetos, llegaron a la conclusión de que la murga uruguaya englobaba todas ellas, motivando así la transformación de la murga “Tirando la Bohemia” hacia la modalidad de comparsa con el fin de participar en el Carnaval de Cádiz 2020 bajo el nombre de “La gaditana que volvió” en alusión a la famosa y pionera murga “La gaditana que se va”:
“La conexión entre el carnaval de Cádiz y el de Montevideo es de raíz. El uruguayo surgió de aquel, es su hijo y su nueva expresión”, señala Agustín Zavala, y agrega, “En 1908, cuando el Estado uruguayo empezaba a afianzarse y hacía apenas unos años habíamos dejado las revueltas rurales, en algunos teatros de la capital uruguaya comenzaba a actuar “La gaditana que se va” con un éxito marcado. El conjunto pionero de la murga uruguaya surgió gracias a un grupo de amigos, liderado por Antonio Garín, considerado el primer director del género murguero en Montevideo”.

Alejandro Balbis fue el invitado especial para participar como cantante y arreglador de esta nueva e innovadora propuesta: “La Gaditana que Volvió”. Reconocido cantante, compositor, guitarrista y productor uruguayo, ha participado en murgas como cantor, como libretista y director, entre otras de Contrafarsa, Falta y Resto, Saltimbanquis, A Contramano, Asaltantes con Patente y Don Timoteo. Los integrantes de “La Gaditana que Volvió” y el maestro trabajaron juntos en la creación de un espectáculo para ser llevado al concurso del carnaval de Cádiz. Balbis compuso toda la despedida y parte del popurrí para lo cual tuvo que interiorizarse profundamente en el estilo y las formas propias del carnaval gaditano.
Balbis narra que hay una relación histórica muy estrecha entre la comparsa de Cádiz y la murga de Uruguay que tiene que ver con los orígenes. Sin embargo, un acercamiento muy importante por parte del público gaditano y de los hacedores de las comparsas, las chiricotas, los coros y los cuartetos, se dio desde el año 2007 donde el gran Carlos Aragón hizo la murga comparsa Araka la Kana en homenaje a la murga Araca la Cana de Uruguay. Fue entonces que el carnaval gaditano empezó a mirar al carnaval montevideano y descubrió que son los gaditanos los originarios y fundadores de eso que germinó en Uruguay a partir de la migración gaditana de 1880 y la relación de los puertos de Montevideo, de Cádiz y el de Santiago de Cuba. Esa triangulación fue muy importante a nivel cultural:
“En esos barcos no sólo viajaban esclavos sino también su música y su manera de ver el mundo, primero desde su mentalidad tribal y luego como búsqueda de preservar su pertenencia. La situación de esclavitud se grabó muy a fuego en la genética cultural uruguaya. El carnaval no es solamente esos cuatro días de aquelarre y de dejarse llevar, también carga con una historia de altísimas tragedias como sustento de un arraigo cultural. Por eso existe el carnaval como una especie de válvula de escape a nivel social, donde se canaliza y se hace una catarsis durante esos cuatro días”.

Tal y como existen grandes puntos de contacto también hay importantes diferencias entre la comparsa gaditana y la murga uruguaya, reflexiona el maestro Balbis: “La primera es de carácter vocal, del lugar en el que se coloca la voz. El gaditano es un canto mucho más galante. El canto de la murga montevideana es mucho más rústico. Mucho más fuerte de volumen y en cierto punto más desprolijo porque lo que sucede con el coro de la murga uruguaya está en la totalidad de su sonido. Los gaditanos tienen otra elegancia: hay vibratos y arabescos que vienen probamente del flamenco con todo el mestizaje milenario que tiene esa zona, habida cuenta de que Cádiz fue durante siglos uno de los puertos más importantes del mundo. En cuanto a la composición de las letras tienen una raíz menos ideologizada que la de la pluma uruguaya. Aunque sí son críticos pero desde un costado distinto. Y muchos de ellos se meten con instituciones muy intocables en España. Musicalmente son muy distintas las cosas ya que en Cádiz tienen el espectáculo mucho más regulado. Al menos en lo que se refiere al ámbito del concurso. Tienen un sistema más rígido y la estructura está predefinida. En la murga uruguaya también se hace una presentación, cuplé y despedida. Pero dentro de esa estructura es mucho más libre la división de cuadros, las rítmicas que se usan, la musicalidad, la entrada y salida de personajes. La murga uruguaya se mueve creativamente con otra libertad. En la comparsa hay establecida presentación, luego dos pasos dobles, dos cuplés breves y el popurrí con tres cuadros musicales, uno de ellos es la despedida. El tiempo está rígidamente establecido y no está permitido pasarse”.
Así fue cómo durante el mes de febrero de 2020 la murga “Tirando la Bohemia” se transformó en comparsa gaditana y fue la primera agrupación del carnaval uruguayo en participar en el histórico Carnaval de Cádiz, lo que dio como resultado un verdadero intercambio carnavalero entre las dos orillas, entre dos ciudades hermanadas por la música, dos puertos donde florece el canto.
“Si no fuese por Ibermúsicas no habría sido posible. Ojalá siga ese Programa porque de otra forma habrá un montón de proyectos interesantísimos que no van a suceder. Es un programa absolutamente fundamental y necesario. Todos los países del mundo con relevancia cultural lo hacen. Y a su vez, tienen esa relevancia cultural, gracias a los programas como Ibermúsicas. Los Estados tienen que financiar a los artistas que le generan cultura internacional. Por eso es importante porque van a otros países a enraizar su propia cultura y tener llegada, ganar adeptos y así el país tiene más interés a nivel mundial. Un programa como Ibermúsicas genera un montón de cosas, y las necesitamos. Además me parece súper importante que Ibermúsicas esté encima de lo que suceda, no solamente para saber qué se hace con lo que financió sino porque eso genera un ida y vuelta de respaldo para el que está del otro lado del mundo solo, desarrollando un proyecto”. Alejandro Balbis
“Nosotros le tenemos que agradecer mucho a Ibermúsicas. Fue un proyecto que llevó mucha inversión y fue fundamental para que Alejandro pudiera estar con nosotros. La verdad es que lo que hacen ustedes está buenísimo. Es único lo que hacen para impulsar a los artistas, realmente maravilloso. Nada de lo que hicimos hubiera sido posible sin un programa como Ibermúsicas y te lo digo con total sinceridad, sino no te lo diría”. Nicolás Assandri




