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  • Ganadores Concurso Creación de Canción 2021 (México)

    Ganadores Concurso Creación de Canción 2021 (México)

    Laura Rebolloso, Miguel Ramírez Martínez y Emilio Bozzano Azpiri han sido los ganadores por México de la 8va edición del Premio Ibermúsicas a la Creación de Canción 2021

    En esta edición fueron recibidas 914 propuestas de toda la región en una gran demostración de la riqueza de nuestras músicas, la diversidad de los recorridos estéticos y las increíbles sonoridades de Iberoamérica. Todas las obras fueron presentadas bajo seudónimo y analizadas mediante un sistema de evaluaciones cruzadas por el cual un jurado, compuesto por destacadas y destacados artistas, periodistas musicales y productores fonográficos de un país, calificó las postulaciones presentadas por otra nación. En el caso de México, las obras fueron evaluadas por un jurado de Uruguay.

    Laura Rebolloso

    Laura Rebolloso es compositora, ejecutante de leona y jarana; versadora y educadora musical. Desde los nueve años se inició en el estudio de la música mexicana con la guía de Gonzalo Camacho. Estudió música mexicana en los talleres de la UNAM de Guillermo Contreras. Concluyó la Licenciatura en Educación Musical en la Universidad Veracruzana y la maestría en Educación, en donde enfocó sus trabajos en la enseñanza-aprendizaje del son jarocho. Radica en Xalapa, Veracruz y en los últimos años ha viajado frecuentemente a Tijuana, San Diego, Los Angeles, San Francisco, Seattle, Portland, Boston, Chicago, Nueva York, Paris, Barcelona, entre otros lugares. 

     Ha realizado varias producciones discográficas con sus composiciones. “Cascabel en mis venas” 2011 con piezas acerca de la maternidad, el parto y la muerte. Este disco fue presentado en CDMX por el compositor Arturo Márquez y Guillermo Contreras, en Xalapa por Gonzalo Camacho y el poeta José Luis Rivas. Así mismo en 2013, concluyó el disco “Por la Esperanza” de México, producido por Greg Landau, que incluye sus composiciones y sones temáticos. Su más reciente producción se llama “Sones y canciones para reverdecer” producido por Felipe Fournier en N.Y. Ha realizado giras presentando sus piezas en muchos festivales, teatros, universidades, centros culturales, foros alternativos en varios lugares de México, Estados Unidos, Venezuela, Canadá, Francia y España.

    “La letra de “Danza en tiempos” está en décima espinela que es una forma poética que practicamos mucho en donde vivo, que es Veracruz, sé que la décima espinela se cultiva en muchísimos lugares de Iberoamérica. La rítmica está basada en diferentes patrones del repertorio de sones jarochos que se zapatean. La letra de la canción refiere acerca de estos tiempos de cambios, de retos, de “nos queda lo que nos queda y debemos seguir”, si es con más esfuerzo que antes…lo debemos hacer”.

    EN 2016 el Circo de Soleil incluyó su pieza “La Lucha” para su producción LUZIA Ha ganado varias becas de composición: Músicos Tradicionales 2005, para componer nuevos sones. Auditorio Nacional María Grever 2012. INBA 2013. Algunas de sus actividades académicas: Panel con Susana Baca , la mujer y la música UW 2010, Panel sobre música y comunidad en Universidad de Texas 2006. Arte en la Frontera. Fandango Fronterizo FIL UV. 2017. Ha impartido clases y conciertos en la Universidad Veracruzana, Universidad de Guadalajara, Benemérita Universidad de Puebla, Facultad de Música UNAM, UW, UCLA, UC Santa Cruz, Stanford, Cornish College of Arts, Berklee College of Music, New England Conservatory, Paris 104, talleres en Barcelona, entre otras universidades. Actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte en México.

     “Me gustan las convocatorias del Programa Ibermúsicas y la presencia de mujeres dentro de las becarias y de los proyectos que difundí”.

    CANCIÓN GANADORA

     

    Miguel Ramírez Martínez (Kaminador)

    Compositor de canciones originario de la Ciudad de México, Miguel Ramírez Martínez es integrante de una generación de autores alternativos en el canto popular mexicano. Es fundador del Colectivo Artístico el Cerrojo, organización autogestiva que congrega a diferentes exponentes de la canción independiente a nivel de México e internacional. Formado como músico de calle, de donde proviene su apelativo Kaminador, Miguel Martínez desde el año 2000 a la fecha canta sus propias canciones de sonido alterlatino que con efusivo ataque a la guitarra logra una atmósfera percusiva y de trance. A través de la fusión de ritmos latinos y rock aborda temáticas sobre el vacilante camino del alma por las etapas de la vida con sugestiva lírica que combina expresiones cotidianas, simbólicas y poéticas. Su estilo de canción fluye a veces áspero y frenético construyendo imágenes inquietantes.

    Con su canción “Mitztemoa Noyollo” (2022), obtuvo el Premio Ibermúsicas a la Creación de canciones 2021.

    La canción Mitztemoa Noyollo (Mi corazón te busca) fue escrita en un lapso de aproximadamente cuatro meses, está inspirada en una intensa y bella historia de amor que viví; en esencia refiere a un amor que fluye aún a la distancia, al amor como un arte, como un estado de conciencia y como una energía que se propaga como la luz y el sonido. De alguna manera también la canción está impregnada de la experiencia que tuve al investigar y trabajar con comunidades hablantes de lenguas mexicanas amenazadas; he procurado incorporar expresiones que refieren a la tradición mexicana, a sus sabores y configuraciones del lenguaje en la que los elementos de la naturaleza como el viento, la tierra o el agua están siempre presentes. La canción en su versión final tiene una parte cantada en náhuatl con variante regional de la huasteca potosina, una traducción en la que me apoyó David Marcelino Cayetano, nahua hablante y habitante de aquella región. Por lo que en esta canción existe una propuesta en la que la propia musicalidad de la “Lengua suave” (náhuatl) resignifica y amplifica el sentido y profundidad de la letra, ya que desde la etimología de las palabras en esta lengua se puede notar la riqueza que añade la traducción en el contexto y alcance del mensaje. Cabe mencionar que el tema bilingüe expresa después de la estrofa cantada en náhuatl el texto en castellano.  Este tema pertenece a una etapa nueva como compositor, tras haber publicado el álbum “Suerte de Muerto en 2019”.

    Miguel Ramírez Martínez cuenta con varias producciones independientes, entre las que destacan los LP “KDB” (2017) y “Suerte de Muerto” (2020).

    Actualmente presenta el recital “Rock Latino y otras yerbas” que consiste en un recorrido sonoro por diferentes autores y ritmos de Latinoamérica así como temas canciones originales pertenecientes a los LP “Suerte de Muerto” y “KDB”, y del álbum “Canciones populares en lenguas originarias,” del cual es coproductor. También ofrece que se nutre de estos ritmos e influencias en los que alterna expresiones que van desde el takirari, el joropo, la zamba, el sangueo y la milonga, pasando por el el son cubano, la mazurca, el huapango, el son jarocho, el folk, el rock, el blues y la poesía en voz alta.

    Ha alternado y colaborado con importantes artistas de la canción mexicana como Rafael Catana, Mauricio Díaz, León Chávez Teixeiro, Yahir Durán, Gerardo Enciso, Leticia Servín, Francisco Barrios, Juan Pablo Villa, entre otros. Así como en proyectos con invitados internacionales como Alelí Mesa (Colombia), Marcelo Santana (Brasil), y Clara Cantore (Argentina). Así como con personajes del medio literario y periodístico como María Hernández F. Escritora e investigadora (Barcelona, España).

    “En la versión final de “Mitztemoa Noyollo” participan los músicos Jonatan Díaz en el bajo y Yonni Miranda en la batería. Se puede apreciar una fusión de elementos del guaguancó, el rock, el canto ritual, y el sabor afrolatino que generan una música que inspira al movimiento. Es un tema que podría bailarse de muchas maneras dado que es el ritmo lo que sostiene mayormente a esta canción. Por lo que respecta a la armonía, consta de un ciclo armónico sencillo que reposa en un acorde menor, evocando lejanías. Fluyen las notas de la melodía en un discurso constante, intenso y frenético que sin necesidad de ampliar el abanico de colores permite enfocar la atención en la letra que se desarrolla sobre la riqueza rítmica de la percusión de la cual la guitarra también es parte”.

    “El Programa Ibermúsicas me parece genial, necesario e inspirador. Es punto de encuentro y plataforma para el apoyo real de los artistas. Agradezco ser parte de esta experiencia y recomiendo a los colegas que se acerquen a este Programa. El beneficio económico me ayudó a mejorar mi trabajo en lo técnico y en la producción, así como poder invitar a músicos colaboradores de gran talento”.

    CANCIÓN GANADORA

     

    Emilio Bozzano Azpiri

    Emilio Bozzano Azpiri es músico e intérprete con más de veinticinco años de experiencia en música popular mexicana. Sus inicios en los escenarios se remontan al año 1992 en Xalapa, Veracruz, junto a la agrupación coral La Pequeña Cantoría, a cargo de la maestra Ana María Elgarte, donde participó como miembro del coro y como solista en festivales nacionales e internacionales. Asimismo, participó como cantante invitado en la Orquesta Sinfónica de Xalapa (con la que presentó las óperas Carmen de Bizet, Carmina Burana, La canción de los bosques de Shostakóvich y Turandot de Puccini), la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México y la Orquesta Filarmónica de la UNAM entre otras.

    Su interés en el estudio y desarrollo del Son jarocho, a través de la jarana como instrumento solista, lo han llevado a ampliar sus posibilidades de expresión y a la innovación en sus propias creaciones, poniendo como meta romper las limitaciones impuestas tradicionalmente en dicho cordófono, buscando desarrollarlo como un instrumento de inmensas posibilidades y facultades tanto melódicas como armónicas capaces de intervenir en cualquier género musical.

    Comienza sus estudios en la jarana, alrededor del año 1991, bajo la tutela de los maestros Ramón Gutiérrez y Laura Rebolloso (Son de Madera), con quienes ha participado en diversos escenarios y grabaciones.

    “La letra de la canción fue escrita un domingo a mediados de julio del 2020, en la CDMX. Estábamos en plena pandemia. Por los parlantes de alerta sísmica del centro de la ciudad sonaba una voz cada media hora que rezaba “Esta es una zona de alto contagio ” y en cada esquina había carteles amarillos con la misma leyenda. Un domingo, a medio día en lo que serían vacaciones de verano, después de dos semanas de no salir de casa ni a la esquina, decidí salir a caminar por los alrededores para estirar un poco, para ver algo más que las paredes de casa. Todo se veía cerrado y el corazón de la segunda ciudad más poblada de latinoamérica se sentía triste y apagado. A un par de cuadras llegué a Madero, la calle que va del Palacio de Bellas Artes al Zócalo capitalino y quizá una de las calles peatonales más vivas de esta ciudad. Al llegar a la esquina, la imagen me quitó el aliento, nunca en mi vida había visto esa calle así un domingo a mediodía; al fondo, se veía el zócalo desierto, todos los locales cerrados, ni un alma en cualquier dirección y el silencio. Esa imagen me golpeó de frente y me sacó el aliento. tome una foto, comencé a caminar de vuelta y en el camino se fue tejiendo en mi cabeza una letra “Que no se nos cierre el mundo, por que el día se nos nubló” así se formaron las dos décimas que conforman la parte principal de la letra. Me imaginé en el mar, que todo cura, con sus olas que dan alegría al darnos de frente, que se bebe las lágrimas y las hace una parte suya. Al llegar a casa, ya estaba la letra en el aire, tomé la jarana y comencé a ponerle la música que me sonaba en la cabeza”.

    “El alma de la música se dio casi sola en ese primer día, llegué a casa y grabé con el móvil ese primer ejercicio de canción tomando como base rítmica el 6/8 del son jarocho. Entré a mi home studio y comencé a grabar las ideas con mi jarana, un viejo Fender Bassman, una guitarra Gibson Tenor y mi voz, doblando voces para coros, no quería perder la idea que ya tenía en mente.  Por azares de la vida, al día siguiente me contactó la maestra Iraida Noriega que me preguntó cómo estaba pasando la pandemia, así que le mostré la canción que había hecho el día anterior. Mi sorpresa más grande fue que la maestra me pidiera grabar este tema conmigo si algún día llegaba al estudio.

    Emilio Bozzano Azpiri compuso e interpretó música para teatro, cine, televisión y radio. Su música es parte de bandas sonoras en películas como “¡Órale Güey!” y “Victorio”. Participó con el tema “Alebrije” en la serie televisiva “María de todos los Ángeles”, transmitida a nivel nacional y acompañó a Natalia Lafourcade en el tema “Mi tierra Veracruzana”. Ha colaborado con diversos artistas como la mencionada Natalia Lafourcade, Vanessa Zamora, Son de Madera, Iraida Noriega, Coro Acardenchado, Raúl Rodriguez (Son de la Frontera), entre otros. Es fundador, compositor, director, jarana y voz principal, desde hace más de dieciocho años, del grupo veracruzano de música folk “Macuiles”, con quienes ha compartido escenario en festivales internacionales con artistas de la talla de Gustavo Santaolalla, Eduard Shape o Jack Jonhsson.

    Dirigió el proyecto Mariachi de montaña de 2015 al 2018, experiencia de inmersión musical comunitaria, en el poblado Agua de los Pescados, Veracruz, en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas – CONANP. Actualmente, se encuentra terminando su primer disco solista, titulado Romper el Miedo, gracias al apoyo de PECDA – FONCA, creando una serie de canciones cuya temática aborda diversos tópicos de violencia.

    “Algo que quería lograr con este tema era que el instrumento principal fuera la Jarana Jarocha, buscando sacarla de su papel como instrumento armónico de base y poniéndola como melódico principal. El contrabajo estuvo a cargo de uno de los mejores bajistas de este país. El maestro Aaron Cruz quien re-interpretó la idea original de forma excepcional. El maestro Abraham Rendón aportó enormemente con la guitarra y parte de la dirección durante la grabación. En la percusión se buscó contar una base “etérea” pero firme teniendo de nuevo el “Café con pan” del son jarocho para aterrizar, ahí el maestro Anibal Garcia Saint-Charles en el Udu drum”.

    “Apoyos como los que brinda el Programa Ibermúsicas ayudan a que los artistas tengamos una mayor competitividad, seamos más profesionales y son vitales para lograr materializar nuestros sueños creativos”.

    CANCIÓN GANADORA

  • Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras CMMAS

    Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras CMMAS

    Perspectivas Sonoras Dúo Arsa Robledo

    Perspectivas Sonoras Tonalli R Nakamura Emilio Hdz Cortés México

    Perspectivas Sonoras João Pedro Oliveira Portugal

    Perspectivas Sonoras Rocío Yllescas México

    Perspectivas Sonoras Duplum México

    Perspectivas Sonoras Pablo Silva México

    Perspectivas Sonoras Onix Ensamble México

    Presentación del Libro objeto sonoro visual Obra Electroacústica de Salvador Torré, Vol 1 y Vol 2

    Perspectivas Sonoras Mesías Maiguashca Ecuador

    Perspectivas Sonoras Lumínico México

    Perspectivas Sonoras Dr Zoppa Argentina México

    Perspectivas Sonoras Evelin Ramón Cuba Canadá

    Perspectivas Sonoras Eusebio Sánchez México

    Perspectivas Sonoras Helena y su ventrílocuo

    Perspectivas Sonoras Antonio Isaac Gómez

  • Veladas virtuales

    Veladas virtuales

    Veladas Virtuales ESPAÑA

    Velada Virtual LATINOAMÉRICA

    Velada Virtual MÉXICO

  • Iracema de Andrade

    Iracema de Andrade

    Féminas Sonoras Concierto 2

    Céu da Boca 2021, para sonidos electroacústicos, Cello eléctrico de 5 cuerdas, pedalera y video

    Céu da Boca 2021, para sonidos electroacústicos, Cello eléctrico de 5 cuerdas, pedalera y video

    Espectros de Água 2021, sonidos electroacústicos, cello eléctrico de 5 cuerdas, pedalera y video

    Rabeca 2021, para sonidos electroacústicos, cello eléctrico de 5 cuerdas, pedalera y video

  • Selvanegra (México) – gira Colombia 2021

    Selvanegra (México) – gira Colombia 2021

    El ensamble mexicano, “Selvanegra”, realizó una gira por Colombia. Debido a la situación sanitaria global, el proyecto se concretó en 2021 en las ciudades de Medellín, Cali y Bogotá donde se ofrecieron tres conciertos y tres talleres sobre música mexicana. El ensamble “Selvanegra” está constituido por Vania Benítez (voz), David de la Rosa (saxo), Maxym González (saxo), Antonio Palmerín (bajo) , Abraham Flores (piano) y Enrique Luna  (batería).

    “Selvanegra surgió como un ensamble gracias a que comencé junto con el compositor Enrique Luna una exploración sobre música afro caribeña cuando cursábamos nuestros primeros años de Licenciatura en Jazz en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura de México” dice Vania Benítez. “Una de las pasiones que logré depositar en este ensamble, que para mí funciona como un laboratorio de composición, es la exploración de la música de la Costa Chica del Pacífico Sur mexicano que como género se ha vuelto uno de los predominantes en mi trabajo como compositora y arreglista en el ensamble”.

    La primera ciudad visitada fue Medellín en el departamento de Antioquia. El Centro de Desarrollo Cultural de Moravia fue un proyecto de prácticas comunitarias en el barrio popular de Moravia en donde conviven proyectos de memoria barrial, historia oral y educación musical para niños y adolescentes . Este centro es uno de los más importantes de Colombia por la extensa participación de la comunidad circundante en las actividades culturales y artísticas. El concierto se realizó el 26 de noviembre del 2021 con entrada libre y abierto a todo el público. El taller de música Mexicana y composición se llevó a cabo en las instalaciones del centro previo al concierto. Se abordaron temas sobre composición lírica, instrumentación, dinámicas rítmicas y orígenes de la música de la costa del Pacífico sur.

    Concierto y Taller en el Centro Cultural Santiago de Cali. La segunda ciudad visitada por Selvanegra fue Cali en el departamento Valle del Cauca. El Centro Cultural de Santiago de Cali es uno de los recintos artísticos más activos en Colombia. La cultura del Pacífico colombiano es uno de los exponentes más presentes en la vida artística caleña. El concierto en este recinto se llevó a cabo el 3 de diciembre del 2021. También se realizaron dos talleres de música mexicana y composición los días 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2021 en el Salón Madera.

    Concierto en el Teatro La Media Torta. El Teatro La Media Torta es un recinto en Bogotá que alberga músicas tradicionales y populares de Colombia. Los denominados ‘tortazos’ son conciertos colectivos de agrupaciones que se dan una vez al mes.

    “Para nosotros era imperativo compartir la música que hacemos puesto que sentimos que refleja el trabajo del jazz joven en México. Existe un interés de explorar músicas tradicionales de América Latina a través del jazz y la composición. Es por ello que quisimos compartir música mexicana que viene de otros contextos que no son la música del Golfo de México que suele ser mucho más popular. En Colombia la identidad del Pacífico es muy clara en su cultura y su música y el contacto con estas manifestaciones hizo detonar en mí la pregunta por la identidad del Pacífico Suroeste y las músicas que la componen”. 

    “Para mí, llevar talleres es invitar a que las personas participen de nuestra música. Actualmente el jazz tiene un perfil académico claro y reconocido en el ámbito de la educación musical. Sin embargo es de nuestro interés despertar la curiosidad por la música en los asistentes compartiendo herramientas de composición y análisis musical. Partimos de la idea de que todas y todos podemos cultivar la labor de componer música desde nuestros intereses y discursos personales”. “En términos de enseñanza musical lo más importante en los talleres fue compartir el contexto de la música de la Costa Chica del Pacífico Sur. Se compartieron ejemplos de la música tradicional del suroeste y técnicas de composición para abordar la poesía de este género. En la segunda parte del taller se explicaron algunas estructuras poéticas para provocar la composición de un tema de forma grupal. En uno de los talleres que tuvimos en el Centro Cultural Santiago de Cali una mujer que se interesaba mucho por la música tuvo la oportunidad de asistir. La clase transcurrió con contextualización y posteriormente llegamos a la fase de creación poética. Ella nos compartió una canción que había compuesto previamente pero no había tenido oportunidad de encontrar la música adecuada para su poesía. En la segunda sesión del taller dedicamos un momento para musicalizar su canción y ella pareció muy contenta por el esfuerzo colectivo”. 

    Para nosotros Ibermúsicas fue una enorme oportunidad para compartir nuestra música en otros contextos. Es la posibilidad de explorar nuestra propia música y nuestros propios sonidos para compartirlos por primera vez internacionalmente. Ibermúsicas nos permitió no sólo viajar para dar una serie de conciertos en Colombia sino que facilitó la logística para que un ensamble mexicano joven tuviera cabida en espacios públicos. Ibermúsicas es también un gran incentivo para que ensambles trabajen la divulgación y la comunicación comunitaria de la música. En ese sentido, es un Programa que favorece la creación de redes y vínculos que pueden tener un impacto en la vida creativa de alguien viviendo en Iberoamérica.

  • Ysrael González Castillo

    Ysrael González Castillo

    DICEN QUE EN LA MAR SE JUNTAN. Encuentros de ida y vuelta del folclor de México y Chile – Capítulo 1

  • Túumben Paax (México) – sexteto vocal femenino

    Túumben Paax (México) – sexteto vocal femenino

    Túumben Paax (Música nueva, en maya) es un ensamble vocal único por su género y formato. Está compuesto por seis cantantes profesionales que ofrecen nuevas experiencias sonoras. Con sede en la Ciudad de México, fue fundado en el año 2006 por Lucía Olmos y está integrado por músicas egresadas de las principales escuelas del país. Ha sido dirigido por Arturo Valenzuela, Samuel Pascoe, Jorge Córdoba, Jorge Cózatl y actualmente por el maestro Rodrigo Cadet.

    Ha realizado giras por Italia, España, Japón, China, Corea del Sur, Guatemala, Colombia, Argentina, Costa Rica y Estados Unidos.

    Túumben Paax se ha destacado por ser una agrupación pionera en su género y formato en México, su objetivo principal es promover la composición de música vocal contemporánea creando un estrecho vínculo entre el proceso creativo y la interpretación de las obras.

    A la fecha han realizado el estreno mundial de más de 40 obras compuestas especialmente para la agrupación por compositores mexicanos y extranjeros como Gabriela Ortiz, Germán Romero, María Granillo, Jorge Córdoba, Hébert Vázquez, Arturo Valenzuela, Francisco Cortés, Cesare Valentini y Alberto Balzanelli, entre otros; incluyendo la comisión y estreno mundial de Marea Roja, ópera de la compositora Diana Syrse que aborda el tema de los feminicidios en México, en una producción del Centro Nacional de las Artes. Con apoyo del FONCA ha realizado dos producciones discográficas “Ríos de Evolución” y “Túumben Paax, décimo aniversario” con obras de compositores mexicanos, principalmente.

    Han sido ganadoras de las ayudas de Ibermúsicas en dos oportunidades, en la convocatoria 2013 y en la convocatoria 2019.

    Integran Túumben Paax: Lucía Olmos, soprano y directora general; Lorena Barranco, soprano; Carmen Contreras, soprano; Itzel Servín , Mezzosoprano; Julietta Beas, Mezzosoprano; Mitzy Chávez, mezzosoprano y Rodrigo Cadet, director artístico.

    Lucía Olmos, Lorena Barranco y Mitzy Chávez conversaron con Ibermúsicas sobre su experiencia como beneficiarias del Programa.

    Hablaron sobre las posibilidades que se abrieron para la agrupación en las dos oportunidades en las que fueron beneficiarias de Ibermúsicas.

    La ayuda de Ibermúsicas abrió para nosotras la posibilidad de concretar uniones entre los países iberoamericanos. Cuando la tuvimos por primera vez, fue en el año 2014. Hicimos una gira por nueve ciudades de Argentina con conciertos casi todos los días. Sin el apoyo de Ibermúsicas no se hubiera podido realizar la gira. Una de las cosas más caras que hay que cubrir en una gira es el transporte. No es lo mismo presentarse por cuenta propia que hacerlo contando con el apoyo de instituciones como Ibermúsicas y el Instituto Nacional de Bellas Artes de México. (Lucía Olmos).

    El trabajo con Ibermúsicas ha sido muy importante en esa primera vez y ahora, habiendo tenido que trabajar en el marco de la pandemia, nos dio una nueva proyección, porque incluso se pudo abrir a más lugares, a más personas y a más países que originalmente no estaban contemplados. Iba a ser una gira solo por Ecuador y Colombia y al final resultó que terminamos involucrando a muchos países, y ahora tenemos más conexiones. Incluso más de las que teníamos originalmente. En gran parte fue trabajo nuestro pero también he de decir que Ibermúsicas tuvo muchísima flexibilidad para propiciar la adaptación de los proyectos. (Lucía Olmos).

    Al tener que trabajar en tiempos de pandemia y reclusión, así como muchas cosas no pudieron realizarse, también se propiciaron nuevas oportunidades.

    Fue una oportunidad de aprender algo diferente. Por ejemplo, a armar un taller de esta magnitud, hacia tanta gente, nos confrontó a nosotras mismas a trabajar mejor, a buscar la mejor manera de que nos entendieran, buscar lugares para poder ensayar, buscar espacios para trabajar incluso por zoom o por otros medios digitales para poder coordinarnos y poder llegar hacia el público, y dar cursos y cantar y dar conciertos. Con todas las medidas de seguridad, pero nunca dejamos de trabajar. Fue un trabajo en equipo muy arduo, muy enriquecedor. Yo creo que nos pone ahora en otro espacio, en otro lugar dentro de la música incluso. (Lorena Barranco)

    Terminamos ensayando pues en estacionamientos, en la azotea, en patios, buscando los lugares abiertos. Lo hicimos justo en los momentos más álgidos con cifras muy altas de contagios y demás, entonces era cubrebocas y espacios abiertos con todo lo que eso implica. Las grabaciones, sí, ya las pudimos hacer juntas. (Mitzy Chávez)

    La mayoría, de los foros, de los programadores, de los ciclos, o sea, toda la actividad musical fue cancelada. Se cancelaron muchísimas cosas. Pero qué bueno que se mantuvo Ibermúsicas, qué bueno que se pudo hacer esto. Todo el mundo se tuvo que ingeniar en general. Nosotras hubo un punto en que empezamos a ensayar por zoom y era dificilísimo porque grabábamos las voces, yo grababa mi voz y se la mandaba a la otra y así. Con respecto al primer curso que impartimos, que fue el de los Coros Vocacionales, ¡Estuvo increíble! ¡La cantidad de gente! ¡De toda Sudamérica y Centroamérica! Que vinieron, que se inscribieron, que tomaron el curso, fue increíble, y la verdad es que de otra manera no hubiera podido ser posible. La gente, súper agradecida, súper interesada, súper comprometida. La verdad es que el resultado de ese curso fue increíble y definitivamente fue porque se mantuvo el programa. (Lucía Olmos)

    Y también, en medio de todo el caos que generó la pandemia, fue un oasis para muchos el hecho de aprender de fonética, de canto, de dirección, de gestión y aparte vernos, conversar y estar en la misma sintonía de preocupación anhelando que esto acabe, con ansias de hacer música y de seguir adelante también. (Mitzy Chávez)

    Fieles a su compromiso de incentivar la creación de nuevas obras y de estrenarlas, siguieron trabajando en pos de ese objetivo.

    Hicimos dos talleres. Uno destinado a Coros Vocacionales y el otro, un Taller de Composición destinado a músicos avanzados. De ese taller se seleccionaron a seis participantes activos que compusieron seis miniaturas. Era un taller dirigido a un público muy específico. Tanto los participantes activos, que fueron los que compusieron, como los participantes oyentes, tenían muchas dudas porque componer para la voz es una cosa muy particular. Tiene varias cosas que hay que tomar en cuenta. Depende del color, del tipo de voz, de la forma en la que vas a llegar al agudo para que sea más fácil, o si hay algún efecto. (Mitzy Chávez)

    Aprendimos a seguir y ¡logramos estrenar seis piezas! Seis obras. (Lucía Olmos)

    En cuanto al encargo y estreno de obras, siento que este ha sido justo el trabajo fundamental de Túumben. Y ese es como su plus, su distinción. Yo creo que el noventa por ciento, quizás noventa y cinco por ciento de las obras que se cantan en el grupo, han sido escritas para nosotras. Y esto es así desde que el grupo se fundó hace quince años. Yo detecté una necesidad que había, la de tener un grupo vocal de música contemporánea. Porque hay más grupos como ensambles instrumentales de otro tipo que hacen música contemporánea pero en relación con la voz es habitual que haya un cierto prejuicio por ejemplo con respeto a las técnicas extendidas “¿esos ruidos que son?”. Había una necesidad importante de conformar un grupo así. Y en cuanto el grupo surgió yo me presenté ante algunos compositores del Foro Internacional de Música Nueva diciéndoles “Hola, yo soy tal y tengo un grupo…” Y así fue como Rodrigo Valdez Hermoso me presentó a todos. Él no nos conocía pero dijo “¡Mira, ella es Lucía, tiene un grupo y son excelentes!” Él nos dio el primer impulso. Yo estaba yendo a todos los concursos, conciertos, del foro y conocí a todos los compositores. Entonces, a partir de ahí pudimos comisionar las primeras diez obras, que eran de cinco compositores ya reconocidos y cinco nuevos. Y con ese material se grabó nuestro primer disco y nos empezaron a conocer. A la fecha, además de continuar comisionando obras, nos pasa que un compositor nos dice “quiero componer para ustedes” o “aquí está la obra que les hice”. Y creo que ese ha sido en gran parte el trabajo más importante que ha hecho Túumben Paax, porque antes de eso no había obras con esta adaptación específica de sexteto vocal femenino. Ahora ya suman un poco más de cincuenta obras que han sido escritas para nosotras en estos quince años. Son como tres obras más o menos por año.(Lucía Olmos)

    Túumben está ofreciendo un lugar. Si tú eres un compositor y tienes ganas de componer alguna obra vocal dices, “¿A dónde la llevo? ¿A quién se la doy?” Entonces esa es también la importancia del ensamble, que ha sido finalmente como un foro, como un lugar, a donde tú puedes ir como compositor. (Lorena Barranco)

    El trabajo junto al maestro Rodrigo Cadet lleva al grupo a su punto de máximo rendimiento..

    Nuestro director, Rodrigo Cadet, es un gran músico, es alguien realmente excepcional, entonces está siempre ocupado mentalmente. En la música, en los sonidos, en ver cómo ayudarnos también. Es muy sensible con nosotras. Tiene una gran comprensión. Nunca hay una molestia, al contrario, yo creo que es un equilibrio y nos ayuda muchísimo. Siempre en los ensayos, además de que tiene un oído grandísimo (Lucía Olmos)

    Y no se le pasa ni una, es muy, muy cuidadoso, de las sonoridades, de las afinaciones, del balance, de las notas. Entonces cada ensayo con él es hasta corto, se va rápido porque hay muchas cosas que tiene en su cerebro.Trae tantas ideas… y lo quiere de tal manera y te ayuda, y te dice cómo, es muy quisquilloso en ese aspecto pero yo creo que hace que el grupo suene muy distinto ahora. (Mitzy Chávez)

    Por último, nos hablaron sobre la relación con el público y el compromiso con en el tiempo que nos toca vivir.

    Yo en lo personal he visto que la reacción del público, siempre sin excepción, es favorable. Hay siempre un oído crítico en los músicos que se dedican a estas corriente artística, que están asombrados de la sonoridad del grupo, de las cosas que puede hacer una voz humana en cuanto a técnicas extendidas, esas enarmonías, hacer vocalizaciones, también ruidos y lo musical que puede hacer la voz humana es siempre algo que asombra, incluso a los que saben. Incluso hay compositores que también se atreven a escribir cosas muy extremas para nosotras, pensando que lo podemos hacer ¡y le buscamos la manera! Pero también la gente que no se dedica a oír este tipo de música porque… ¡No nos están educando! No hay tanta educación musical contemporánea. Estamos siempre en las escuelas con Bellini, con Mozart, con Haydn. Incluso cuando oyen esta música, yo veo cómo el público se divierte, se asombra, abren sus oídos. Y es como ir a un museo, y ver una gama de colores en una sola exposición El público va a oír algo que les llena de colores el cerebro. De sabores incluso. Es una gama impresionante que nunca deja un mal sabor de boca. (Lorena Barranco)

    Una anécdota de hace muchos años, cuando Túumben apenas había empezado, tuvimos una primera beca del gobierno de la ciudad de México que se llamaba “Actos por Todas Partes” y significaba llevar conciertos a lugares donde generalmente no hay, o a lugares más alejados, como la periferia de las ciudadelas. Y estábamos en una delegación lejecitos donde en la plaza pública habían montado un escenario. Estábamos nosotras esperando el concierto y tenían un sonido con una mega bocina, poniendo de fondo musical cumbias “¡Vengan todos al concierto de Túumben Paax!” Y nosotras ¿Qué van a pensar cuando nos oigan? ¿Qué vamos a hacer? estábamos muy nerviosas, obviamente no íbamos a cantar cumbias. Entonces la gente empezó a escuchar la música y se quedó como… “¿qué pasa? ¿qué está pasando?” Nosotras también les explicábamos de qué trataba la música y demás. Al final no se fue nadie, se quedaron al concierto, escucharon con atención y eso fue muy bonito. La recepción fue muy buena. (Lucía Olmos)

    Hay obras de todo. Obras que son más experimentales y otras que son bastante tonales y más cercanas a lo que normalmente estamos acostumbrados. Es decir, el panorama es muy amplio. Además, las temáticas que abordamos. También hemos abordado muchas obras que hablan sobre feminicidio, lamentablemente es algo que sucede, sobre cosas dolorosas como asesinatos o como las muertes de Ciudad Juárez que son cosas que nos duelen, que nos tocan. Es así, la música habla también. Habla de lo que está pasando y no podría ser de otra forma. Si no fuera así creo que estaríamos en un desfase, social, artístico. Entonces al final, también, es un instrumento. La música es un medio para decir muchas cosas. Es una forma de decir lo que está sucediendo. (Lucía Olmos)

    Nos decía Javier de Córdoba, uno de los primeros directores que tuvimos, “a lo mejor otras músicas de otras épocas pueden hablar de paisajes o de cosas lindas, pero lo que nos toca hablar ahorita también son otras cosas que pueden ser no tan bonitas pero que se tienen que hablar.” (Lucía Olmos).

    Túumben le da vida a los compositores, a la música de la gente viva, para que no se quede ahí guardada, que se haga, que se promueva, que la conozca el público, y también ayudados por instituciones como Ibermúsicas para poderlo llevar a cabo donde se pueda, A más alcance del público, mejor, así le damos vida a muchas cosas que hay que comunicar con la música. (Lucía Olmos).