Autor: Ricardo Gomez Coll

  • Chiara d’Odorico (Paraguay) – Diálogos e igualdad: música paraguaya y europea – España 2025

    Chiara d’Odorico (Paraguay) – Diálogos e igualdad: música paraguaya y europea – España 2025

    Título del proyecto: Diálogos e igualdad: música paraguaya y europea
    Nombre del artista/agrupación: Chiara d’Odorico
    País: Paraguay
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    “Presentar esta música en Europa es establecer la premisa de una igualdad artística”. Con esa idea como punto de partida, la pianista paraguaya Chiara D’Odorico diseñó el proyecto Diálogos e Igualdad: música paraguaya y europea, una gira que llevó a escenarios de Madrid y Barcelona con apoyo de Ibermúsicas y abarcando un repertorio poco habitual: obras de compositores paraguayos presentadas en diálogo directo con la tradición pianística europea.

    Formada entre Asunción, Buenos Aires y Barcelona, D’Odorico viene desarrollando desde hace años un trabajo sostenido de investigación, interpretación y grabación en torno a la música académica paraguaya. Sus discos —centrados en repertorio de los siglos XX y XXI— no solo recuperan obras poco difundidas, sino que también amplían el canon pianístico desde una perspectiva latinoamericana.

    La gira se concretó en cuatro recitales realizados en enero de 2025: dos en Barcelona (incluyendo el Jardí dels Tarongers y el Auditorio Cullell Fabra), uno en Madrid (en el Shigeru Kawai Center) y otro en el circuito cultural de la ciudad. Bajo el título CONTRASTES – Música Europea y Latinoamericana, los programas propusieron un recorrido que iba del siglo XVIII al XXI, alternando piezas europeas con obras paraguayas, algunas de ellas estrenadas por primera vez en Europa.

    Más que un gesto simbólico, el planteo se sostuvo en la propia materialidad musical: afinidades en la escritura, en las formas y en los desarrollos armónicos convivieron con diferencias rítmicas y expresivas ligadas a la influencia del folclore paraguayo. En ese cruce, el repertorio latinoamericano dejó de ocupar un lugar periférico para integrarse en igualdad de condiciones dentro del concierto clásico.

    Uno de los aspectos destacados fue la inclusión de obras de compositoras como Nancy Luzko, en línea con un trabajo consciente de visibilización del rol de las mujeres en la música académica. A su vez, la participación del pianista argentino David Lonardi en piezas a cuatro manos aportó una dimensión colaborativa al proyecto.

    La recepción fue muy positiva, tanto en términos de público como de repercusión en medios. Distintos portales culturales de Paraguay destacaron la proyección internacional de la pianista y el carácter singular del programa: algunos subrayaron cómo la gira proponía “contrastes musicales” entre Europa y América Latina, mientras que otros pusieron el acento en la capacidad de Chiara D’Odorico para “conquistar escenarios europeos” con un repertorio poco habitual, centrado en compositores paraguayos. La gira permitió, además, establecer vínculos con instituciones y espacios culturales en España, abriendo la posibilidad de futuras presentaciones en Europa.

    En este recorrido, el apoyo de Ibermúsicas fue determinante, no solo para hacer posible la movilidad, sino para consolidar un proyecto de largo aliento. Como sintetiza la propia artista: “el trabajo con Ibermúsicas representa un impulso significativo en mi carrera artística, al permitirme proyectar mi propuesta musical en el ámbito internacional y difundir el repertorio paraguayo ante nuevos públicos”.

  • Che Valle (Paraguay) – Gira Colombia 2025

    Che Valle (Paraguay) – Gira Colombia 2025

    Título del proyecto: Che Valle Gira Colombia 2025
    Nombre del artista/agrupación: Che Valle
    País: Paraguay
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    El proyecto Che Valle Gira Colombia 2025 marcó un nuevo paso en el recorrido regional del dúo paraguayo Che Valle, que desde hace años viene desarrollando una propuesta centrada en la canción de raíz latinoamericana. Desde Presidente Franco, el grupo articula en su música géneros como la guarania, la polca y el chamamé con influencias de otras tradiciones del continente, construyendo un repertorio propio que se nutre tanto de la composición como del intercambio cultural.

    “Che Valle no descansará hasta circular por todo el territorio latinoamericano”. Esa declaración de principios funciona como motor de una práctica sostenida de viajes, encuentros y colaboraciones, en la que cada gira no se limita a la presentación en vivo, sino que se concibe como una instancia de aprendizaje y diálogo con otras escenas musicales.

    En ese marco, la gira por Colombia se concretó en siete conciertos realizados entre mayo y junio de 2025 en ciudades como Bogotá, Cali, Buga y Ginebra. Uno de los puntos destacados fue su participación en el Festival Mono Núñez, donde el dúo se presentó ante un público amplio, insertándose en uno de los circuitos más relevantes de la música tradicional colombiana.

    A la par de los conciertos, el proyecto incluyó cuatro instancias formativas en instituciones como la Universidad Sergio Arboleda y la Universidad del Valle, además de espacios educativos locales. Estas actividades permitieron compartir herramientas de composición e interpretación, al tiempo que generaron un intercambio directo con estudiantes y músicos en formación.

    Uno de los aspectos más significativos de la experiencia fue el contacto con el folclore colombiano. Los integrantes del dúo destacan el descubrimiento de géneros como el bambuco, en el que reconocieron cercanías con músicas paraguayas: “hemos descubierto las similitudes y diferencias del folclore colombiano con el paraguayo; el folclore latinoamericano conversa mucho entre sí”. Este reconocimiento de afinidades, más allá de las diferencias estilísticas, reforzó la dimensión regional del proyecto.

    La gira también tuvo efectos concretos en términos de proyección: la participación en festivales y universidades abrió nuevas posibilidades de circulación y fortaleció redes con artistas, programadores e instituciones. En particular, surgieron iniciativas de intercambio académico que podrían traducirse en futuras colaboraciones entre espacios educativos de Colombia y Paraguay.

    El apoyo de Ibermúsicas resultó clave para sostener este proceso. Como sintetiza el propio dúo: “toda esta experiencia en Colombia nos sigue aportando muy positivamente para seguir apostando por la música y por la difusión de nuestras propias composiciones”.

  • Monalisa y Rodrigo (Panamá) – Amor e inclusión a nuestros vecinos – Mercado Musical Centroamericano de Costa Rica

    Monalisa y Rodrigo (Panamá) – Amor e inclusión a nuestros vecinos – Mercado Musical Centroamericano de Costa Rica

    Título del proyecto: Amor e inclusión a nuestros vecinos
    Nombre del artista/agrupación: Monalisa y Rodrigo
    País: Panamá
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    El dúo panameño Monalisa y Rodrigo, formado en 2014, se inscribe dentro de la tradición de la canción popular latinoamericana, donde la autoría, la cercanía con el público y la dimensión narrativa de la música ocupan un lugar central. A lo largo de su trayectoria, han desarrollado un perfil artístico atravesado por una sensibilidad contemporánea en torno a temas como el amor, la diversidad y la inclusión, posicionándose como una de las propuestas destacadas dentro de la escena musical panameña.

    En este marco, el proyecto Amor e inclusión a nuestros vecinos se concretó en su participación en el Mercado Musical Centroamericano (CAMM), realizado en San José de Costa Rica en junio de 2025, con apoyo de Ibermúsicas. Más que un simple desplazamiento para ofrecer un concierto, la propuesta se estructuró como una plataforma de intercambio: incluyó un showcase ante programadores y agentes culturales, así como la realización de un taller gratuito dirigido a jóvenes, centrado en la música como herramienta de inclusión.

    El CAMM, concebido como un espacio para “fortalecer y dinamizar el sector musical en los países que conforman Centroamérica”, funcionó como un nodo estratégico para la circulación regional. En ese contexto, la presencia de Monalisa y Rodrigo adquiere una dimensión particular: Panamá y Costa Rica, países vecinos con historias y dinámicas culturales entrelazadas, tienen en este tipo de encuentros un terreno fértil para la construcción de redes y colaboraciones.

    El concierto —con una asistencia de más de doscientas personas— permitió al dúo presentar su repertorio en un nuevo contexto, mientras que el taller amplió el alcance del proyecto hacia una dimensión pedagógica. Allí, no solo compartieron herramientas técnicas —guitarra, composición, canto—, sino que propusieron una reflexión sobre la música como espacio de encuentro y posibilidad, especialmente para jóvenes en formación.

    Uno de los resultados más significativos del proyecto fue, precisamente, la generación de vínculos. Los propios artistas destacan haber logrado “conectarnos muy bien con diversos artistas centroamericanos”, llegando incluso a componer una canción junto a la artista salvadoreña Carol Hills. A esto se suma el contacto con programadores que, tras el concierto, derivó en una propuesta concreta para presentarse en el Teatro Sánchez de Sucre en Ecuador en 2026.

    En este sentido, el proyecto confirma la importancia de los mercados musicales como dispositivos de articulación regional: no sólo habilitan la visibilidad de los artistas, sino que activan procesos de colaboración que trascienden el evento puntual. Como señalan, “se tejieron varias redes para colaboraciones futuras”, evidenciando un impacto que se proyecta más allá de la experiencia inmediata.

    El papel de Ibermúsicas resulta fundamental. El propio dúo lo reconoce en dos niveles: por un lado, como un apoyo económico “crucial para poder realizar conciertos afuera”; por otro, como un reconocimiento que “es vital para nuestra trayectoria”.

  • La Tribu (Panamá) – Bila Burba: 100 años de identidad y cultura – Gira Canadá, Estados Unidos y China

    La Tribu (Panamá) – Bila Burba: 100 años de identidad y cultura – Gira Canadá, Estados Unidos y China

    Título del proyecto: Bila Burba
    Nombre del artista/agrupación: La Tribu
    País: Panamá
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    El proyecto Bila Burba, de la agrupación panameña La Tribu, parte de una propuesta musical concreta: una fusión entre cantos, danzas e instrumentos de la nación Gunadule con géneros contemporáneos como el rock y el jazz. Activa desde 2010 y con base en La Chorrera, la banda ha desarrollado un lenguaje propio dentro de la etnofusión, en el que la dimensión sonora se articula con el uso de lengua indígena, coreografías y una puesta en escena que combina elementos tradicionales y formatos actuales.

    La gira “Bila Burba: 100 años de identidad y cultura” se organizó en torno a la conmemoración del centenario de la Revolución Dule de 1925. Este acontecimiento, clave para la historia del pueblo guna, aparece como eje temático de un repertorio que aborda cuestiones como el territorio, la memoria colectiva y la relación con la naturaleza. En palabras del grupo, se trata de “un momento de levantamiento de nuestras voces musicales para hablar sobre nuestras luchas, nuestros territorios”.

    El proyecto se desplegó en un circuito internacional que incluyó presentaciones en ciudades como Toronto y Los Ángeles. A esto se sumó una instancia formativa en el International Indigenous Music Summit, en Toronto, donde la agrupación compartió aspectos de su práctica musical y cultural con otros artistas y públicos interesados en músicas indígenas contemporáneas.

    La gira continuó con tres presentaciones en la República Popular China como parte de las bandas delegadas de Latinoamérica en el Latin American and Caribbean Arts Season, un festival organizado por el gobierno chino, en donde las bandas invitadas visitan varias ciudades de China. La Tribu se presentó en Pekín, Wuxi (provincia de Jiangsu) y Jinan (provincia de Shandong).

    Más que centrarse exclusivamente en los conciertos, la propuesta incorporó también espacios de intercambio. Las charlas y actividades formativas permitieron contextualizar la música dentro de la historia y la cosmovisión Gunadule, abriendo un diálogo con audiencias que, en muchos casos, se encontraban por primera vez con este tipo de repertorio. En ese sentido, el proyecto funcionó tanto como presentación artística como instancia de mediación cultural.

    La trayectoria previa del grupo —con presentaciones en países como Colombia, México, Brasil o Japón— y sus colaboraciones con músicos internacionales, como Shea Welsh, explican en parte la proyección de esta gira. Estos vínculos han permitido ampliar el alcance de su música y generar nuevos espacios de trabajo, especialmente en circuitos donde las músicas de raíz dialogan con formatos contemporáneos.

    Uno de los resultados más concretos del proyecto fue la ampliación de redes: la agrupación recibió invitaciones para regresar a Canadá y participar en festivales en Estados Unidos, además de abrir posibilidades de colaboración con músicos de otros países. En este sentido, la circulación no se limitó a la gira en sí, sino que dejó planteadas nuevas instancias de intercambio a futuro.

    El acompañamiento de Ibermúsicas fue clave para hacer posible este recorrido. Como sintetiza el propio grupo: “con los fondos de Ibermúsicas, hemos alcanzado otras audiencias, nuevos contactos y futuras colaboraciones”.

  • Coro Femenino Mayahuel (México) en el Festival Internacional de Coros Femeninos en Latinoamérica en Costa Rica

    Coro Femenino Mayahuel (México) en el Festival Internacional de Coros Femeninos en Latinoamérica en Costa Rica

    Título del proyecto: Mayahuel rumbo a FICFE 2025
    Nombre del artista/agrupación: Coro Femenino Mayahuel
    País: México
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    El Coro Femenino Mayahuel, con sede en Guadalajara y dirigido por Wilmia Verrier Quiñones, es mucho más que un ensamble vocal: es un espacio de creación, formación y comunidad que, desde su fundación en 2020, ha crecido hasta convertirse en un actor muy relevante dentro del movimiento coral latinoamericano. Integrado por mujeres de distintas edades y trayectorias, su trabajo se inscribe en una tradición coral que, en América Latina, combina herencias académicas, repertorios populares y un fuerte componente comunitario.

    En ese marco, su participación en el FICFE —Festival Internacional de Coros Femeninos en Latinoamérica— en Costa Rica en 2025 no fue simplemente la asistencia a un evento, sino la continuación de un compromiso sostenido con una red regional de coros de mujeres. No es un dato menor que el propio Mayahuel haya sido el coro anfitrión de la edición anterior en México: su presencia en esta tercera edición implicó, al mismo tiempo, memoria, continuidad y transferencia de experiencia organizativa.

    El proyecto tuvo una doble dimensión particularmente significativa. Por un lado, Mayahuel formó parte activa del engranaje del festival: colaboró en tareas de organización, logística, comunicación y acompañamiento de agrupaciones y maestras invitadas. Por otro, sostuvo una intensa participación artística, con cinco conciertos en distintos espacios de San José y otras localidades, incluyendo el Teatro Nacional y el Instituto Cultural de México.

    En escena, el coro desplegó un repertorio que da cuenta de su identidad: obras de compositoras latinoamericanas, piezas del cancionero mexicano —desde el bolero hasta lo tradicional— y música en lenguas originarias como el náhuatl. Esta curaduría no solo responde a una búsqueda estética, sino también a una toma de posición: visibilizar la creación musical hecha por mujeres y poner en circulación repertorios que históricamente han ocupado un lugar marginal.

    Pero quizás uno de los aspectos más ricos de la experiencia haya sido el trabajo colectivo en los espacios formativos. Como “coro piloto” en talleres de dirección e interpretación, Mayahuel no solo participó, sino que sostuvo activamente los procesos pedagógicos, aportando solidez musical, lectura y liderazgo interno. A esto se suman su participación en conversatorios sobre la realidad del canto coral femenino en la región y su rol como ejemplo de gestión cultural independiente surgida en condiciones adversas —en plena pandemia.

    La repercusión del festival, ampliamente cubierta por medios culturales en Costa Rica, confirmó la relevancia de este tipo de encuentros en una región donde la actividad coral femenina aún es desigual. El festival, han dicho los medios de comunicación, ha reunido “agrupaciones corales femeninas de distintos países de América Latina, con el objetivo de promover el intercambio artístico y visibilizar el repertorio de mujeres compositoras”. En ese marco, la participación del Coro Mayahuel no solo aportó una representación mexicana, sino también una experiencia organizativa clave, además de energía y una clara vocación de multiplicación: “Mayahuel es más que un coro, es un colectivo, una comunidad de mujeres que levantan a otras mujeres”, señalan sus integrantes.

    El impacto del proyecto se extendió más allá del propio festival. La agrupación estableció vínculos con coros, directoras y festivales de países como Argentina, Colombia, Canadá o Ecuador, abriendo la puerta a futuras colaboraciones. Aunque muchas de estas posibilidades dependen de condiciones económicas, la red ya está en funcionamiento: intercambio de materiales, contactos pedagógicos y nuevas perspectivas de circulación.

    En este recorrido, el papel de Ibermúsicas resulta central. El propio coro lo expresa con claridad: estos apoyos “nos permiten llegar lejos, compartir, multiplicarnos, mantener los proyectos vivos”. Más aún, destacan su rol como motor de integración regional: “Gracias a Ibermúsicas, vienen a México y van los mexicanos fuera a expandir y multiplicar la cultura; se mantienen juntos, firmes, vivos, conectados”. En ese sentido, Ibermúsicas no solo financia la movilidad, sino que hace posible algo más profundo: la construcción de una comunidad musical latinoamericana activa, colaborativa y en constante crecimiento.

  • Son de madera (México) – Sones de ida y vuelta- Gira Europea por España, Francia y Bélgica

    Son de madera (México) – Sones de ida y vuelta- Gira Europea por España, Francia y Bélgica

    Título del proyecto: Sones de ida y vuelta
    Nombre del artista/agrupación: Son de madera
    País: México
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    El grupo Son de Madera, con base en Xalapa, Veracruz, forma parte de una de las tradiciones musicales más vivas y dinámicas de América Latina: el son jarocho. Lejos de ser una práctica fija o puramente patrimonial, esta tradición se ha sostenido históricamente en el intercambio, el mestizaje y la transmisión comunitaria. En ese sentido, el proyecto Sones de ida y vuelta retoma una dimensión constitutiva de esta música: su carácter transatlántico, marcado por cruces entre herencias indígenas, africanas y andaluzas.

    El proyecto Sones de ida y vuelta consistió en una gira internacional realizada en 2025, que incluyó 13 conciertos en distintas ciudades de España —como Girona, Zaragoza, Madrid, Barcelona y Barranda (Murcia)—, además de presentaciones en París, Rennes y Toulouse (Francia) y en Bruselas (Bélgica). En ese recorrido, el grupo participó en festivales y espacios culturales diversos. Más que limitarse a ofrecer conciertos, Son de Madera propuso una serie de encuentros donde el son jarocho se activó como práctica colectiva, integrando presentaciones, talleres y fandangos abiertos con participación del público.

    Uno de los ejes centrales de la propuesta fue el fandango, entendido no sólo como formato musical sino como práctica social. En palabras del propio grupo, su intención fue “generar un ambiente de confianza y mutuo aprendizaje”, promoviendo “valores esenciales de igualdad, unión comunitaria y familiar, así como la inclusión en todos los sentidos”. Esta perspectiva se materializó en conciertos abiertos a la participación del público, donde la tarima dejó de ser escenario para convertirse en espacio compartido: en Barcelona, por ejemplo, el cierre del concierto en la Mercè derivó en un fandango abierto en el que el público fue invitado a zapatear y sumarse activamente.

    La dimensión pedagógica y comunitaria del proyecto se reforzó a través de talleres, encuentros y colaboraciones con comunidades locales, como el Colectivo Son Jarocho en Madrid o el Encuentro de raíz en Girona. Allí, los integrantes de Son de Madera trabajaron sobre distintas disciplinas —canto, versada, instrumentos y zapateado—, contribuyendo a fortalecer escenas locales que ya venían desarrollando vínculos con esta tradición. Como señalan, uno de los logros más significativos fue “encontrar todos los puntos en que nuestras músicas se hermanan”, subrayando afinidades que exceden lo estrictamente musical.

    A esta línea de trabajo se sumó un elemento singular: la obra de teatro en formato de papel Antonio Mulato, a la orillita del río. Pensada especialmente para públicos infantiles, la pieza permitió ampliar el alcance del proyecto, generando un puente entre narración, música y juego. Según describen, los niños y niñas “se acercaban con la curiosidad de conocer a estos personajes y terminaban bailando al compás del Son Jarocho”, integrándose de manera espontánea a la experiencia.

    La recepción del proyecto en España también puso en valor la potencia de esta tradición en contextos internacionales. En una entrevista publicada en prensa, se destaca que el trabajo del grupo permite acercarse a “una experiencia sonoro-poética” que trasciende el concierto convencional y conecta con formas vivas de la música de raíz. En este sentido, la gira no solo funcionó como difusión, sino como reactivación de vínculos históricos entre territorios que comparten huellas culturales profundas.

    El impacto de la experiencia se tradujo, además, en la expansión de redes y en la apertura de nuevas posibilidades de circulación. El propio grupo señala que “nuestra red se ha expandido y los lazos que ya había se han estrechado significativamente”, con perspectivas de futuras colaboraciones en distintos países europeos y latinoamericanos.

    En este recorrido, el apoyo de Ibermúsicas aparece como un factor clave. No sólo hizo posible la movilidad, sino que permitió consolidar un proceso de intercambio que el grupo valora especialmente: “compartir de cerca con otras tradiciones musicales fue un regalo maravilloso”. Asimismo, destacan el reconocimiento que implica formar parte del programa, señalando que “haber obtenido este recurso nos amplía y refuerza nuestra trayectoria”.

    De este modo, Sones de ida y vuelta no se limita a una gira, sino que se inscribe en una lógica más amplia de circulación cultural, donde la música tradicional se entiende como práctica viva, en constante transformación. En ese tránsito entre territorios, Son de Madera no solo lleva el son jarocho a nuevos públicos, sino que lo pone en diálogo con otras memorias, otras comunidades y otras formas de hacer música en el espacio iberoamericano.

  • Marta Menezes (España) – Concierto con Orquesta y Clase Magistral en Uruguay

    Marta Menezes (España) – Concierto con Orquesta y Clase Magistral en Uruguay

    Título del proyecto: Concierto con Orquesta y Clase Magistral en Uruguay
    Nombre del artista/agrupación: Marta Menezes
    País: España
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    La presentación de Marta Menezes en Montevideo, en el marco de la convocatoria Ayuda a la Circulación de Profesionales de la Música, de Ibermúsicas, en junio de 2025, marca un punto de inflexión claro en su trayectoria: su debut como solista en América Latina. Pianista portuguesa radicada en Madrid, su carrera se ha desarrollado principalmente entre Portugal y España, consolidándose como intérprete tanto del repertorio clásico como de obras menos frecuentes en los programas de concierto. En ese sentido, su perfil combina una sólida formación académica con una búsqueda deliberada por ampliar el horizonte de escucha del público.

    El concierto, realizado en el Teatro Solís junto a la Orquesta Filarmónica de Montevideo bajo la dirección de Carlos Vieu, tuvo como eje el Concierto para la mano izquierda de Maurice Ravel, una obra singular dentro del repertorio pianístico. Escrita para el pianista Paul Wittgenstein tras la pérdida de su brazo derecho en la Primera Guerra Mundial, la pieza plantea un desafío técnico y expresivo particular: construir una sonoridad completa con una sola mano. La elección no es casual. Menezes viene trabajando sobre repertorios menos transitados, apostando por ofrecer “una experiencia artística diversa, completa y enriquecedora para el público”, como ella misma afirma.

    En ese marco, el concierto no solo funcionó como presentación ante un nuevo público, sino también como una declaración estética. A la obra de Ravel se sumó, como bis, Interlúdio em Ré del compositor portugués Daniel Bernardes, en lo que constituyó su estreno en América Latina. Este gesto refuerza una línea de trabajo sostenida en su carrera: la difusión de música portuguesa más allá de sus fronteras, integrándola en circuitos internacionales.

    La recepción del concierto —con más de quinientos asistentes— confirma la eficacia de esa propuesta. Pero quizás más significativo aún sea el modo en que esta experiencia se proyecta hacia el futuro. El propio director, Carlos Vieu, manifestó su interés en continuar la colaboración en Argentina, mientras que otras instituciones culturales presentes en la sala abrieron la posibilidad de nuevos vínculos en la región.

    En paralelo al concierto, Menezes desarrolló una actividad pedagógica que forma parte estructural de su práctica: una clase magistral en la Facultad de Artes de la Universidad de la República. Allí, el intercambio con jóvenes pianistas locales permitió trasladar su experiencia interpretativa a un ámbito formativo, en un contexto donde —según señalaron los propios estudiantes— este tipo de instancias no siempre es accesible. La dimensión educativa aparece así no como complemento, sino como extensión natural de su trabajo artístico.

    En conjunto, el proyecto articula tres dimensiones que definen su perfil actual: la interpretación de alto nivel, la curaduría de repertorio y el compromiso con la formación musical. La llegada a América Latina, en este caso, no se limita a una circulación puntual, sino que inaugura una red de relaciones que puede tener continuidad en el tiempo.

    En este recorrido, el papel de Ibermúsicas resulta determinante. La propia pianista lo subraya con claridad: “el apoyo de Ibermúsicas fue fundamental para hacer posible mi debut como solista en América Latina, un paso muy importante en mi carrera internacional”. Pero su valoración va más allá del caso individual. Menezes destaca que este tipo de programas “crean oportunidades de internacionalización para los artistas” y “fomentan el intercambio cultural”, permitiendo que la música “traspase fronteras” y que los intérpretes puedan desarrollarse en nuevos contextos. En ese sentido, Ibermúsicas aparece no sólo como un soporte logístico, sino como una plataforma activa para la circulación, el encuentro y el crecimiento profesional en el espacio iberoamericano.

  • Vicente Navarro (España) – Las flores de cerca – Gira latinoamericana 2025

    Vicente Navarro (España) – Las flores de cerca – Gira latinoamericana 2025

    Título del proyecto: Las flores de cerca (Gira latinoamericana)
    Nombre del artista/agrupación: Vicente Navarro
    País: España
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    Vicente Navarro es un músico y actor español, nacido en Madrid y con raíces manchegas, cuya obra se inscribe dentro del llamado neofolclore español: una corriente que revisita las tradiciones musicales desde una sensibilidad contemporánea, incorporando elementos de la música urbana, la electrónica y los cruces con otras tradiciones, especialmente latinoamericanas.

    Con dos discos publicados —Casi tierra y Las manos—, y colaboraciones con artistas como Rodrigo Cuevas, Rocío Márquez o Karmento, Navarro se ha consolidado como una de las voces emergentes más interesantes de esta escena. Su trabajo se caracteriza por una búsqueda identitaria que cruza lo íntimo con lo colectivo, explorando temas como la memoria, la pérdida y el arraigo.

    El proyecto presentado a Ibermúsicas consistió en la gira latinoamericana Las flores de cerca, una evolución de su trabajo anterior. A diferencia de propuestas más amplificadas, esta gira planteó un formato más cercano e íntimo, centrado en la reinterpretación de sus canciones desde una dimensión más directa y emocional.

    La gira se desarrolló durante mayo de 2025, con presentaciones en Bogotá (en el marco de BIME), São Paulo y Ciudad de México. En estos conciertos, Navarro no solo presentó su repertorio, sino que lo puso en diálogo con nuevos contextos culturales, reforzando los vínculos entre el folclore español contemporáneo y las sensibilidades latinoamericanas.

    El proyecto cumplió un objetivo central: generar un espacio de intercambio artístico y fortalecer la dimensión internacional de su trabajo. En sus propias palabras, la experiencia fue “profundamente enriquecedora tanto en el plano artístico como humano”, destacando especialmente el valor del encuentro y la colaboración en contextos diversos.

    En este recorrido, el apoyo de Ibermúsicas resultó clave para hacer posible la circulación del proyecto. Navarro valora especialmente este tipo de iniciativas por su capacidad de fomentar el intercambio cultural y el desarrollo profesional. En ese sentido, el apoyo a la movilidad de artistas iberoamericanos aparece como una herramienta concreta que permite que proyectos vinculados a nuevas lecturas del folclore —como el suyo— puedan expandirse, dialogar con otros territorios y encontrar nuevos públicos en el espacio iberoamericano, “impulsando y reafirmando objetivos de integración y cooperación, además de fortalecer lazos de colaboración, fomentar el intercambio cultural y consolidar redes de trabajo en la región.”

  • Marianela Arocha (Ecuador) – EnAguas Resonante – Festival Internacional SOXXI –  España

    Marianela Arocha (Ecuador) – EnAguas Resonante – Festival Internacional SOXXI –  España

    Título del proyecto: EnAguas Resonantes. Ágora Iberoamericana de compositor∀s
    Nombre del artista/agrupación: Marianela Arocha
    País: Ecuador
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    La participación de Marianela Arocha en el proyecto EnAguas Resonantes. Ágora Iberoamericana de compositor∀s —realizado en octubre de 2025 en Valencia, España— permite situar su trabajo en un cruce claro entre creación contemporánea, docencia y compromiso con problemáticas actuales. Compositora, pianista y docente, Arocha nació en Venezuela y reside en Loja, Ecuador, desde donde desarrolla una práctica artística sostenida que combina la escritura musical con la investigación sonora y la formación académica.

    Su perfil se caracteriza por una atención particular al timbre y a los procesos de transformación del sonido. En obras como Torrentes sonoros, presentada en el marco del festival, aparece con claridad una de sus líneas de trabajo: pensar la música como un sistema en movimiento, donde los materiales circulan, se reciclan y se transforman, en diálogo con ideas provenientes del medio ambiente y la ecología. Esta sensibilidad no es abstracta: se vincula con preocupaciones concretas sobre el uso de los recursos, los territorios y las formas en que habitamos el mundo.

    El Festival Internacional SOXXI de Valencia, España, donde fue invitada en colaboración con Ibermúsicas, reunió a compositoras de distintos países iberoamericanos en una serie de conciertos, charlas y actividades formativas. Allí, Arocha participó tanto en el estreno de obras —trece piezas interpretadas por un ensamble de percusión— como en espacios de intercambio con el público y con otras artistas. “Quedamos las participantes altamente agradecidas y realizadas en el aspecto creativo-musical”, señala, haciendo referencia a la importancia de los coloquios posteriores a los conciertos, en los que cada compositora pudo compartir su proceso de trabajo.

    Más allá de los conciertos, uno de los ejes fuertes de su participación estuvo en el ámbito educativo. A través de conferencias-concierto en conservatorios, universidades y centros culturales de ciudades como Xàtiva, Carcaixent y Ontinyent, Arocha abordó temas como la relación entre timbre y medio ambiente, la creación contemporánea y las problemáticas sociales actuales, incluyendo la migración y las desigualdades de género. En estos espacios, la música se presentó no solo como obra terminada, sino como proceso abierto, capaz de generar reflexión y diálogo.

    La perspectiva de género fue también un componente central del proyecto. La visibilización de compositoras —muchas veces ausentes en los circuitos tradicionales— se articuló tanto en los repertorios como en la presencia en medios y actividades públicas. En paralelo, el enfoque ecológico y social amplió el alcance de las propuestas, conectando la creación musical con temas urgentes de la realidad latinoamericana.

    El impacto de la experiencia se extendió más allá del propio festival. Gracias al apoyo de Ibermúsicas, se abrieron nuevas posibilidades de circulación y colaboración: desde la planificación de una segunda edición del encuentro en 2026 hasta la proyección de iniciativas similares en otros países, e incluso la participación en proyectos vinculados a memoria, archivo y género en América Latina. También se fortalecieron redes entre compositoras de países como Colombia, Chile y Ecuador, consolidando un entramado de trabajo que continúa activo.

    En términos personales y profesionales, Arocha destaca el valor de haber podido concretar el estreno de su obra en condiciones de alto nivel interpretativo, algo que no siempre resulta accesible. Pero subraya, sobre todo y nuevamente, el encuentro con otras creadoras: “El encuentro de compositoras activas en el evento constituye un fortalecimiento e impulso de alto impacto en mi carrera artística y profesional”. Se trata de un espacio de intercambio que, como ella misma señala, resulta “considerablemente enriquecedor y vivencial”, tanto en lo artístico como en lo humano.

    En este recorrido, el rol de Ibermúsicas aparece como decisivo. La propia compositora lo valora expresamente y lo describe como una oportunidad clave en contextos donde los recursos para la creación y la circulación son limitados. En palabras de Arocha, se trata de un programa que “abre puertas a ideas enriquecedoras para futuros eventos y proyectos”, contribuyendo de manera concreta al desarrollo del sector musical en la región.

  • Ana Gamboa (Ecuador) – Gira Latinoamérica 2025 – Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela

    Ana Gamboa (Ecuador) – Gira Latinoamérica 2025 – Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela

    Título del proyecto: Gira Latinoamérica 2025
    Nombre del artista/agrupación: Ana Gamboa
    País: Ecuador
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    La trayectoria de Ana Gamboa se inscribe en un mapa todavía en expansión dentro de las músicas experimentales latinoamericanas: el de la improvisación libre como práctica situada, atravesada por contextos sociales, desplazamientos geográficos y formas de escucha no normativas. 

    Violonchelista de formación y exploradora sonora por vocación, Gamboa ha construido un lenguaje que desborda el uso tradicional de su instrumento, incorporando técnicas extendidas, texturas propias del noise y procedimientos del free jazz. En ese cruce, su trabajo no solo dialoga con una genealogía internacional —de la improvisación europea a las derivas estadounidenses—, sino que se ancla en una pregunta específicamente latinoamericana: cómo producir desde aquí sin reproducir marcos eurocéntricos.

    “Promover mi trabajo artístico desde Latinoamérica es un acto de resistencia”, señala la propia artista, sintetizando una posición estética y política que atraviesa toda su práctica. Esa resistencia no se formula como rechazo frontal, sino como desplazamiento: en lugar de negar tradiciones, las reconfigura desde la escucha del territorio. Su música, en ese sentido, no busca representar lo latinoamericano de manera folclórica, sino activar sus tensiones, sus heterogeneidades, sus capas históricas.

    Con apoyo de Ibermúsicas, su Gira Latinoamérica 2025, funcionó como una extensión concreta de ese enfoque. Más que una serie de conciertos, se trató de un dispositivo móvil de investigación sonora: catorce presentaciones y múltiples instancias formativas en ciudades como Lima, Bogotá, Valparaíso, Santiago, São Paulo, Ciudad de México y Maracay, entre otras. En cada una de ellas, la improvisación libre operó como método y como ética. Sin partituras fijas ni estructuras predefinidas, cada concierto se configuró como una situación irrepetible, atravesada por el espacio, el público y las condiciones específicas de cada contexto.

    “La improvisación libre […] permite que la música fluya de manera orgánica, adaptándose y respondiendo al espacio, a la audiencia y a las influencias culturales locales”, explica la violonchelista ecuatoriana. Esa idea se vuelve particularmente significativa en el marco latinoamericano, donde las tradiciones musicales —andinas, caribeñas, urbanas— no aparecen como materiales a citar, sino como resonancias que afectan la escucha y la respuesta en tiempo real. Así, cada presentación deviene una especie de cartografía efímera: un mapa sonoro que sólo existe mientras suena.

    Pero la gira no se limitó al ámbito performático. Los talleres de improvisación libre constituyeron otro eje fundamental del proyecto, abriendo espacios de experimentación colectiva donde músicos —y también no músicos— pudieron explorar el sonido desde una perspectiva inclusiva. Allí, la pedagogía se alejó de la transmisión vertical para convertirse en práctica compartida: escuchar, responder, construir con otros. Su objetivo fue, en sus palabras, el de “proporcionar un espacio inclusivo y colaborativo […] donde las personas puedan expresarse a través del sonido de manera espontánea y creativa”.

    En ese cruce entre concierto y taller, entre escenario y laboratorio, se vuelve visible una de las contribuciones más relevantes del proyecto: la ampliación del campo de la improvisación libre en América Latina. Si bien esta práctica tiene una historia consolidada en ciertos circuitos, su circulación sigue siendo limitada. La gira, en este sentido, no solo visibilizó una forma de hacer música, sino que contribuyó a su legitimación y expansión.

    El impacto de la experiencia se mide también en términos relacionales. “La circulación del proyecto permitió fortalecer redes de contacto con músicos, gestores y espacios culturales”, señala, destacando que estas conexiones derivaron en nuevas invitaciones, colaboraciones y extensiones del trabajo. Ibermúsicas aparece aquí no solo como ayuda a la movilidad sino como plataforma de articulación: una infraestructura que habilita encuentros que, de otro modo, serían difíciles de concretar.

    En términos de proyección, la gira consolidó a Gamboa como una figura en crecimiento dentro del circuito experimental latinoamericano, capaz de moverse entre distintos contextos —desde espacios independientes hasta festivales— sin perder la coherencia de su propuesta. Más aún, su trabajo plantea una forma de circulación que no es sólo geográfica, sino epistemológica: una manera de pensar la música como proceso abierto, como diálogo, como práctica en constante transformación.

    En este contexto, el papel de Ibermúsicas adquiere una dimensión estructural. No se trata únicamente de un apoyo puntual a la movilidad, sino, por vía indirecta, de una intervención que incide de manera directa en las condiciones de posibilidad de prácticas como la de Gamboa. “El apoyo brindado permitió ampliar la circulación de mi trabajo a nivel latinoamericano, fortaleciendo mi proyección internacional y consolidando mi desarrollo como compositora e intérprete”, afirma la artista. Pero su valoración va más allá de la experiencia individual: Gamboa define al programa como “fundamental para el desarrollo del sector musical”, en tanto habilita financiamiento, circulación, formación e intercambio en contextos donde estos recursos suelen ser escasos. En ese sentido, Ibermúsicas no solo acompaña trayectorias, sino que contribuye a sostener un ecosistema diverso, profesionalizado y en diálogo permanente a escala regional.